ISSTH. Capítulo 66: Una Gran Bondad!

Todo fue para darle a las espadas de madera una oportunidad de matar!

Los ojos de Ding Xin se entrecerraron conforme sintió de pronto un intenso peligro brotando de su corazón. Esta era la primera vez que experimentaba este sentimiento en el remanso del Estado de Zhao. Incluso en el Dominio Sur nunca había provocado la ira de los Cultivadores en Fundación Establecida, él sólo había estado mezclado con gente en la misma etapa que él.

Atónito de estar en esa situación peligrosa, levantó su mano derecha y apretó en su frente. Un sonido de estallido onduló y una cantidad masiva de Qi Violeta apareció directamente desde su cabeza. Rápidamente se convirtió en la figura de una persona, con su espalda hacia Meng Hao.

La vaga figura estaba vestida en una túnica violeta. Una explosiva presión estalló desde ella y el Qi Violeta se revolvió por todas partes, haciendo que la red se parara en seco.

El rostro de Ding Xin estaba pálido mientras que la masiva red se ralentizaba hasta parar. Inmediatamente salió disparado hacia atrás. Las dos espadas de madera no parecían que fueran a parar. Continuaron disparadas sin la menor duda, pasando a través de la nube violeta y corriendo hacia Ding Xin.

“Imposible!” Apareció un hormigueo en el cuero cabelludo de Ding Xin y su rostro se llenó de asombro. Cómo podía él haber imaginado que las dos espadas de madera de Meng Hao pudieran desafiar el poder de su magia salvavidas!?

La magia salvavidas era entregada a discípulos del noveno nivel de Condensación Qi y era capaz de resistir el poder completo de un Cultivador en Fundación Establecida. Podía ser usado sólo una vez y, después de todos estos años, nunca había empleado su poder. Finalmente, al enfrentar el inminente peligro, la había usado hoy. Y aún así, no pudo parar las dos espadas de madera.

“Qué tipo de espada es esta!?” La sangre se fue del rostro de Ding Xi. En un momento tan crítico no tenía tiempo para pensar en ello. Apretó su mandíbula y dejó salir un poderoso rugido. Mordió su lengua y escupió algo de sangre. Esta era sangre de su base de Cultivo, y estaba conectada a su longevidad. Tan pronto como la escupió, su base de Cultivo disminuyó un poco, le tomaría una cantidad importante de tiempo en meditación aislado el poder recuperarse.

Tan pronto como escupió la sangre, se transformó en una niebla roja que fue succionada por la forma de niebla violeta que había emergido de su cabeza. Dejó salir un grito:

“Qi Violeta del Este!” Inmediatamente, la figura en túnica morada se giró. Su rostro era borroso, pero sus ojos claramente radiaban un poderoso brillo violeta.

Cuando el brillo violeta apareció, sacudió el cuerpo de Meng Hao y el dolor se apoderó de él como una inundación. Se retiró hacia atrás, sangre saliendo de su espalda. Un sonido de un rugido llenó su cuerpo y su consciencia empezó a flaquear. Flotó hacia atrás como una cometa a al que le han cortado la cuerda, entonces cayó hacia la superficie del Mar Norte. Empezó a hundirse lentamente en el agua.

Al mismo tiempo, las dos espadas de madera empezaron a temblar. Una de ellas se volvió violeta, pareciendo no estar ya bajo el control de Meng Hao, rodó fuera de control, después cayó en el Mar Norte.

Pero… eso fue solo una espada. Ding Xin había ido con todo, reduciendo su propia expectativa de vida y había dañado su base de Cultivo al emplear todo el poder del arte salvavidas. Pero había sido solo capaz de alcanzar una de las espadas de madera. La segunda, aunque se estuviera agitando, continuó adelante. En un instante, pasó a través de todo para clavarse en el pecho de Ding Xin. Entonces, pareció perder el poder espiritual que la controlaba, cayendo hacia el Mar Norte.

La espada se había clavado en Ding Xin, pero no había atravesado el corazón. Con la ayuda del Qi Violeta del Este, había sido capaz de evitar  ser críticamente herido. Aún así, dejó salir un miserable grito conforme se mostró la sangre en su pecho y boca.

Su pelo voló salvajemente y su túnica blanca estaba empapada con sangre. Sus ojos inyectados en sangre, se cubrió la herida de su pecho y dejó salir un aterrador aullido. En todas las batallas que había luchado desde el principio hasta ahora, nunca había recibido una herida seria. Justo ahora, en este remanso en el Estado de Zhao al que él había despreciado tanto, había sido herido gravemente por un don nadie Cultivador al que había ignorado completamente. Aún más, se había visto forzado a usar su método salvavidas. Sus ojos estaban serios mientras miraba hacia el Mar Norte.

“Tu vida ha sido tomada por mi Qi Violeta del Este. Pero ya que te has atrevido a herirme, sacaré tu cuerpo y lo romperé en pedazos!” El pecho de Ding Ching hervía de dolor. Había usado sangre de su base de Cultivo y había dañado su longevidad. En este punto, había bajado hasta el octavo nivel de Condensación Qi. Su rostro estaba pálido y lleno de furia. Sacó una píldora medicina y la consumió. Y entonces, de pronto, su expresión facial cambió. Miró hacia la herida en su pecho, con su rostro lleno de terror.

“Mi poder espiritual está siendo succionado a través de la herida de la espada…” Esto es algo que Ding Xin no había experimentado antes. Jadeó conforme se dio cuenta de lo sorprendente que realmente eran esas dos espadas de madera. Inmediatamente salió disparado hacia las aguas del Mar Norte para buscar el cuerpo de Meng Hao y las dos espadas.

En la profundidad del Mar Norte, el cuerpo de Meng Hao flotaba hacia abajo lentamente. Sus ojos estaban cerrados y no se movía. Parecía como si estuviera muerto. El Qi Violeta del Este de Ding Xi había estropeado su longevidad y su base de Cultivo. Aunque pesar de que el poder de Ding Xin no podía compararse a aquellos en la etapa de Fundación Establecida, estaba en la cima del noveno nivel de Condensación Qi. Meng Hao estaba en el octavo nivel. Simplemente no tenía oportunidad de sobrevivir.

Justo ahora, su cuerpo estaba frío y la única cosa que permanecía era una fina chispa, parpadeando dentro de su espíritu. No le faltaría mucho para que esa chispa se desvaneciera y entonces no habría más Meng Hao.

Sus canales de Qi estaban rotos, su carne sin fuerza vital. Su Mar Central parecía haberse secado completamente.

Pero él no quería. Él no quería morir. Desafortunadamente, este era la ley de la jungla del mundo del Cultivo. No podía luchar o resistir eso. Conforme su cuerpo se hundía más y más profundamente, la chispa de vida se fue haciendo más y más débil. Todo estaba tranquilo. La chispa estaba a punto de desaparecer.

Una brizna de Qi fluyó desde dentro del Mar Norte. Un zumbido se podía escuchar y, dentro de las aguas, ondas fluyeron hasta rodear a Meng Hao. Su cuerpo empezó de pronto a brillar.

Conforme el brillo se expandía, energía espiritual procedente del Mar Norte entraba en Meng Hao desde todas direcciones, rellenando su cuerpo, arreglando sus canales de Qi. Sangre de color violeta se vertió por todos sus poros y orificios.

Todo el daño inflingido por el Qi Violeta del Este había sido reparado. De hecho, todas y cada una de sus numerosas heridas fueron curadas conforme la energía espiritual del Mar Norte se filtraba dentro de él.

Sonidos de pequeñas explosiones se escucharon desde dentro de él mientras sus canales Qi empezaban a fluir de nuevo. Su cuerpo sin vida había sido reformado y, en un instante, otra vez  resonaba con fuerza vital.

Un atronador rugido se escuchó mientras vastas cantidades de energía espiritual entraban en su Mar Central. Otra vez ondeaba sin límites. Todavía estaba en el octavo nivel de Condensación Qi, pero realmente había hecho un avance significativo, su actual nivel de poder era casi tan  grande como el de alguien al noveno nivel de Condensación Qi.

Dentro de su Mar Central, el Núcleo Demoníaco ondulaba, enviando hacia fuera un aura Demoníaca. Empezó a absorber todo el Qi Demoníaco que Meng Hao había acumulado. Su aura Demoníaca se hizo más fuerte y brillante.

Finalmente, Meng Hao abrió sus ojos.

Parecía calmado. No estaba ni excitado, ni asombrado, ni sorprendido. Había elegido intencionadamente el Mar Norte como punto del enfrentamiento. Todo había sido una apuesta, con la esperanza de que el Demonio Mar Norte le ayudara.

Conforme abrió sus ojos, estiró su cuerpo. Solo había agua bajo sus pies, aunque a poca distancia podía ver el fondo del lago. Todo estaba en un tono negro. Pero debido a la arena plateada que estaba esparcida, había un poco de brillo, que apenas iluminaba los alrededores.

Dentro de las aguas oscuras, Meng Hao podía ver un barco.

El barco estaba destartalado, hundido y descansando en el fondo del lago. Meng Hao se dio cuenta de pronto de que reconocía este barco. Era…. el barco en el que había montado en ese día cuando cruzó el lago.

Se quedó mirando silenciosamente al barco, después juntó sus manos y se inclinó con respeto.

Mientras que estaba inclinado, escuchó la risa nerviosa de una chica joven resonando por el fondo del lago. La risa sonaba a su alrededor, haciéndole imposible el determinar su origen. Meng Hao entrecerró sus ojos, mirando hacia el suelo del lago.

Mientras sonaba la risa, vio unos brazos emergiendo desde la arena plateada del fondo del lago. Las manos eran blancas como jade. Junto con los brazos aparecieron cuerpos. Eran los cuerpos de mujeres jóvenes, apareciendo desde la arena plateada.

Pelo negro cruzaba las caras de las docenas de mujeres mientras salían flotando desde las profundidades del lago. Sus ojos estaban cerrados, sus rostros pálidos, blancos pero bellos. En medio del ondulante agua del lago, Meng Hao observaba, una expresión de asombro apareció en su rostro conforme se daba cuenta de que todas las mujeres…. Parecían exactamente la misma!

En ese mismo momento, una niña pequeña apareció, plantada allí, en el ruinoso barco. Le dio a Meng Hao una tímida sonrisa. Parecía estar llena de inocencia infantil, pero mientras Meng Hao la miraba, su mente empezó a dar vueltas y sintió un rugido dentro de su cabeza.

Acababa de darse cuenta de que las caras de los cuerpos se parecían enormemente a la cara de la niña, como si fueran ella después de que hubiera crecido!

“Hermano mayor, estarás aquí conmigo para siempre?” dijo la niña pequeña con una risa ligera. Su voz era joven y, mientras hablaba, las docenas de cuerpos flotando a su alrededor pararon de moverse, a pesar de que sus ojos siguieran cerrados, parecía como si todas estuvieran mirando directas hacia Meng Hao.

La mente de Meng Hao daba vueltas, y el rugido parecía consumir sus pensamientos. Todo en frente de él empezó a atenuarse, y después a destrozarse.

De pronto abrió sus ojos. Todavía seguía flotando en el agua del lago, a alguna distancia del fondo del lago, más lejos de donde había estado justo ahora. Había sido todo un sueño? No había barco, ni cuerpos, ni una niña pequeña riendo.

Meng Hao jadeó asombrado. Después de un momento, se dio cuenta de que su cuerpo había sido curado. Asintió silenciosamente hacia el distante suelo del lago, aunque no pudiera ver nada allí abajo.

Sabía que todo lo que había visto no había sido una ilusión. Era real!

Levantó sus manos y se inclinó profundamente con las manos unidas.

“Meng Hao siempre recordará tus dos grandes actos de generosidad. Creo que deseas convertirte en un mar y que eso es lo más importante para ti. Yo, Meng, de la nueva generación, prometo que un día, cuando mi base de Cultivo empape los cielos, vendré en tu ayuda. Si hay alguna otra forma de la que pueda ayudarte, por favor, dímelo.” Meng Hao se inclinó de nuevo, manteniendo la inclinación por espacio de diez respiraciones. Todo estaba quieto. Se enderezó. Miró hacia abajo una última vez, entonces salió disparado hacia la superficie del lago.

En el momento exacto en el que empezó a moverse hacia la superficie, sus dos espadas de madera, que se habían hundido en las aguas, empezaron a agitarse. Después, salieron disparadas hacia Meng Hao.

Una de las espadas había sido rastreada por Ding Xin. Sus ojos brillaron conforme estaba a punto de alcanzar a coger la espada, pero entonces empezó a moverse. Ondas se expandieron desde ella y, en ese momento, en el parpadeo de un ojo, salió disparada hacia la distancia.

Cuando Ding Xin vio esto, una mirada de sorpresa apareció en sus ojos. Sin dudarlo, corrió en su persecución.

“Este tesoro tiene conciencia!” pensó Ding Xin. Su corazón empezó a palpitar salvajemente mientras aceleraba entusiasmadamente más rápido para interceptar la espada de madera.

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6 respuestas a ISSTH. Capítulo 66: Una Gran Bondad!

  1. wusemb dijo:

    todo a su debido tiempo 😉 😀

    Me gusta

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