ISSTH. Capítulo 63: Otra Oleada Aparece.

Se escuchó una explosión. La gigantesca mano de niebla había sido creada por el esfuerzo combinado de dos discípulos en el octavo nivel de Condensación Qi de la Secta Corriente Serpenteante. Meng Hao no podía posiblemente enfrentarla directamente. Esto pasó porque había usado el segundo objeto más misterioso de sus bolsas privadas, las espadas de madera. El primer objeto más misterioso era, sin lugar a dudas, el espejo de cobre.

Las espadas de madera, que habían sido objeto del deseo de Wang Tengfei, volaban ahora desde las manos de Meng Hao. Se estamparon contra la gigantesca mano y continuaron hacia los dos discípulos de la Secta Corriente Serpenteante.

Las espadas no emitían una poderosa aura, pero conforme volaban por el aire, succionaban la energía espiritual a su alrededor con una corriente turbia. Impactados, los dos discípulos de la Secta Corriente Serpenteante evadieron inmediatamente. Sin nada más que un resoplido frío, Meng Hao salió disparado en la distancia.

Las espadas de madera regresaron a él. No miró atrás, sólo incrementó su velocidad.

Detrás de él, el Hermano Liu entrecerró los ojos, la avaricia en sus ojos se hizo todavía más fuerte.

“Este personaje Meng tiene todavía demasiados objetos mágicos. Esas espadas de madera son increíblemente misteriosas. Esto prueba que la lanza detrás de la que va la Secta Destino Violeta es increíblemente extraordinaria! Pero por qué no ha usado su poder todavía?” Los ojos del Hermano Liu parpadearon mientras continuaba la persecución. Igual que Meng Hao, no tenía la habilidad de mantener un vuelo durante mucho tiempo, sino que necesitaba la asistencia mágica para planear.

Sun Hua y los otros miembros de la Secta Corriente Serpenteante tenían miradas oscuras en sus rostros. Esto era especialmente cierto para Zhou y Xu. Con gruñidos fríos, salieron disparados en la persecución. Sun Hua apretó su mandíbula y les siguió. Zhou y Xu se transformaron en rayos multicolores conforme salían disparados al aire. Se mantuvieron a distancia del Hermano Liu de la Secta Viento Frío, pero continuaron persiguiendo a Meng Hao.

Meng Hao tenía una expresión seria en su rostro. Sabía que el Hermano Liu de la Secta Viento Frío no había realizado realmente su movimiento todavía. Con la aparición de Sun Hua y de los otros, tenía a dos oleadas de Cultivadores con los que lidiar. Frunció el ceño.

“Simplemente no tengo bastantes Piedras Espirituales, pensó Meng Hao sombríamente. “Si tuviera suficientes, podría haber duplicado una Píldora Espíritu Celestial y avanzar a la novena capa de Condensación Qi… Si estuviera en la novena capa, esta gente no se atrevería a perseguirme.

“Parece que es posible que tenga que  vender algunos de mis tesoros después de todo…” Meng Hao estaba pensando en usar el espejo de cobre para duplicar algunos de los objetos mágicos, después venderlos. Pero el Estado de Zhao era pequeño y solo tenía unas cuantas Sectas. Si empezaba a vender objetos mágicos y después usaba un objeto mágico idéntico, levantaría sospechas.

Mientras murmuraba para sí mismo en conflicto, sus ojos de pronto se llenaron de determinación. Bajó al suelo y empezó a correr, tragando algunas Piedras Espirituales Terrenales hasta que su cuerpo se llenó de poder espiritual. Entonces saltó de nuevo al valioso abanico y salió disparado. Desafortunadamente, había muchas montañas en el área, pero pocas bestias demoníacas. Las únicas que había visto eran débiles, haciendo imposible para él usar su táctica normal para evadir persecuciones.

Conforme intentaba decidir qué hacer, los dos discípulos de la Secta Corriente Serpenteante, Zhou y Xu, de pronto realizaron patrones de encantamientos. Otro sonido silbante sonó desde las flautas de debajo de sus pies.

Sonaba como un espíritu lamentándose, circulando a su alrededor mientras sus dedos se movían.

“Espíritu de Trueno Celestial!”

Conforme sonaban las palabras, una fiera corriente de viento rodeó a Meng Hao, apareciendo unas nubes negras en el aire. Los rayos empezaron a aparecer en las nubes, saliendo disparados hacia Meng Hao.

Una mirada de asombro apareció en su cara, como si fuera la primera vez que hubiera lidiado con un ataque de rayos como ese. Pisó con fuerza en su abanico valioso e inmediatamente, volaron diez plumas, superponiéndose una sobre otra. Los rayos chocaron contra ellas.

Se oyó un estruendo, lanzando las plumas dando vueltas. El rayo había sido creado por el esfuerzo combinado de dos Cultivadores de Condensación Qi. Aunque no contuviera el poder del cielo y la tierra, no era débil, y en cuanto a Meng Hao concernía, era realmente bastante poderoso.

Su rostro se quedó sin sangre mientras mirabaa, una intención asesina apareció en sus ojos. El ataque no había sido bastante fuerte como para causarle escupir sangre, pero en ese momento, su energía espiritual era inestable.

“Un excelente Espíritu Trueno Celestial,” dijo el Hermano Liu serenamente, con sus ojos brillando, “La magia de rayos de la Secta Corriente Serpenteante es muy refinada. Tristemente, vuestra base de Cultivo no es suficientemente alta. Incluso con combinando vuestros esfuerzos, el resultado es este. Si fuerais más fuertes, estaría herido, quizá muerto.” Aparte de su charla, no hizo ningún movimiento hacia Meng Hao. Habiendo luchado contra él realmente, sabía que tenía una gran cantidad de objetos mágicos. Había decidido que lo mejor que podría hacer era apoyarse en su base de Cultivo para agotar a su oponente y después atacarle.

Estaba contento de ver que otros le atacaran, forzando a Meng Hao a gastar su poder espiritual.

“No hemos terminado con la técnica mágica,” dijo el discípulo apellidado Xu de la Secta Corriente Serpenteante. “No uses tanto tu boca, Liu Daoyun!” Intercambiando una mirada, cada compañero había tragado una píldora medicinal y entonces empezaron a realizar patrones de encantamiento, sus dedos se movieron en unísono.

Inmediatamente, la nube negra empezó a agitarse en persecución de Meng Hao empezando a rotar. Otra vez se empezaron a formar rayos. Un rugido masivo resonó por todo el terreno y, otra vez, las plumas del valioso tesoro se pusieron a defender. Esta vez no terminó todo con un rayo. Rayo tras rayos continuaron atacando, explosionando incesantemente.

En el parpadeo de un ojo, tres rayos habían golpeado, causando que Meng Hao escupiera una bocanada de sangre, y que la intención asesina en sus ojos se solidificara. Movió su manga derecha y el pergamino de la pintura apareció. Puso su poder espiritual en él y se pudieron escuchar dos rugidos. Una niebla furiosa apareció y dos bestias de niebla salieron del pergamino pintado, disparados hacia Zhou y Xu.

Los dos hombres se quedaron pálidos. Habían realmente consumido píldoras medicinales para poder realizar su arte mágico, por lo que era la única técnica que ellos tenían. Incluso combinando sus esfuerzos, solo podían seguir manteniéndose así por poco tiempo. Discutieron esto conforme el cuarto rayo golpeaba, que fue cuando las bestias de niebla emergieron del pergamino de Meng Hao.

Estas bestias de niebla tenían la apariencia de lobos. Las cabezas retorciéndose con fieros aullidos, cargaron hacia los dos hombres, negras ondulaciones aparecían bajo sus garras mientras corrían.

Liu Daoyun se quedó mirando a Meng Hao con los ojos brillando. Levantó su mano derecha en el mismo momento exacto que Meng Hao había desenrollado el pergamino y el rayo estaba a punto de caer, mordió su lengua y escupió algo de sangre. Sus dedos se movieron rápidamente, haciendo que la sangre circulara por su mano. Su rostro empezó a brillar rojo. Movió su dedo hacia Meng Hao.

“Condensación Qi, Dedo Viento Frío!”

El ataque de dedo apareció sin aviso. La sangre roja de pronto se volvió negra y empezó a emitir un Qi Frío. En el parpadeo de un ojo, se había transformado en un dedo hecho de cristal de hielo. Este se transformó en un rayo prismático que salió disparado directamente hacia Meng Hao. En un instante, estaba a unos nueve metros de él.

El ataque de dedo era astuto y poderoso. Conforme se acercaba, las bestias del pergamino colisionaron con Zhou y Xu. Sobre Meng Hao, el cuarto rayo empezó a descender.

Meng Hao sintió un peligro crítico en su corazón. Una sonrisa desagradable apareció en el rostro de Liu Daoyun, conforme avanzaba un paso. Delante de él, una luz brillante se podía ver conforme su espada cristalina se dirigía además hacia Meng Hao.

“Vamos a ver si puedes esquivar esta vez,” dijo, observando con los ojos brillando. “No puedes! Debes de sacar tu lanza plateada y mostrarnos su poder. Realmente estoy esperando para verla!”

Las pupilas de Meng Hao se contrajeron. No había tiempo de sacar otro objeto mágico, por lo que dejó el pergamino pintado flotando a su lado. Era un momento crítico, sin tiempo ni para pensar. Golpeó con su pie derecho en el abanico valioso. Instantáneamente se desmontó, las dieciséis plumas se transformaron en una lluvia. Diez de ellas salieron disparadas hacia la espada cristalina, con las seis restantes atrás para defenderse contra los rayos.

Para lidiar con el Dedo Viento Frío, Meng Hao se dejó caer hacia el suelo y entonces extendió su mano derecha. Una pitón de fuego de entre veinte y treinta metros de longitud salió disparada del centro de su mano, corriendo a interceptar el Dedo Viento Frío. Al mismo tiempo, su mano izquierda brillaba en un encantamiento, ondeándolo hacia delante. Una Espada de Viento emergió, prestándole su poder a la Pitón de Fuego, que creció aún más conforme se dirigía hacia el Dedo Viento Frío.

Todo esto toma algo de tiempo en describirse, pero en realidad ocurrió en el tiempo necesario para que una chispa vuele desde un trozo de pedernal. Una explosión masiva se escuchó cuando el rayo chocó contra las seis plumas. Se debilitó, pero aún así golpeó a Meng Hao, haciéndole vomitar una bocanada de sangre.

Al mismo tiempo, la espada cristalina colisionó con las diez plumas. Se pudo escuchar una serie de explosiones conforme las plumas se hacían pedazos. El aura de la espada continuaba avanzando, atravesando a Meng Hao. Tosió más sangre, con su cuerpo temblando.

Lo próximo era el más poderoso ataque de todos, el Dedo Viento Frío. El que una vez fuera un arte perdido, había sido mejorado para permitir que lo usaran Cultivadores del nivel de Condensación Qi.

Resonó una explosión. La disparidad entre los niveles de base de Cultivo era obvia. A pesar del considerable poder combinado de la Pitón de Llamas y de la Espada de Viento, acabaron destrozados en trozos. Consiguieron destruir, aproximadamente, la mitad del negro Dedo Viento Frío. El resto continuó en su camino, acertando en el pecho de Meng Hao, apuñalandolo. Tosió más sangre, que instantáneamente se volvió negra y se coaguló en trozos de hielo. Su cuerpo cayó girando hacia atrás.

Su cuerpo se llenó de un Qi Helado, haciéndole sentir como si estuviera a punto de congelarse. Sabía que éste era un momento crítico. Su mano derecha salió disparada, y un elusivo Pincho de Lucha Infernal apareció, junto con dos banderas que se enrollaron en su cuerpo.

Actualmente, Meng Hao había sido herido seriamente, pero no había perdido su deseo de contraatacar. Apretó sus dientes y empezó su huida. Pero entonces algo pasó que nadie había esperado, ni el actualmente huyendo Meng Hao, ni Liu Daoyun, ni los actualmente desaliñados Zhou y Xu de la Secta Corriente Serpenteante. De pronto, un tercer grupo apareció para unirse a la lucha!

Una flecha salió disparada desde la lejanía, acompañada por un grito agudo y penetrante. Voló directo hacia Meng Hao, lleno de intención asesina. Claramente su intención era la de perforar su corazón y matarlo.

Se movía a una increíble velocidad hacia él. De pronto, sintió un dolor clavándose en su pecho, momento en el que él dejó salir un rugido. Las dos ondeantes banderas se movieron para bloquear la flecha. Se escuchó una explosión conforme las banderas eran destrozadas. Mientras la flecha continuaba avanzando, Meng Hao movió su mano derecha, enviando el Pincho de Lucha Infernal, que había querido usar anteriormente para contraatacar, para interceptar la flecha.

Se escuchó una explosión y Meng Hao escupió más sangre. Observó al pincho negro desintegrándose. La flecha se ralentizó algo, pero continuó derecho hacia él.

Se retiró, dejándose caer hacia el suelo, pero sin encontrar un lugar para esconderse. Incluso si las restantes plumas intactas le cogían y le cargaban, eran muy pocas las que quedaban. No sería lo suficientemente rápido para evadir la flecha.

Tomando prestado algo de impulso de la explosión del Pincho de Lucha Infernal, Meng Hao respiró entrecortadamente. Una mirada fiera apareció en sus ojos, y golpeó su bolsa privada de nuevo. Una espada de madera apareció. No tuvo suficiente tiempo para apuntar con la espada hacia la flecha. Venía tan rápidamente que se estampó de cara contra la hoja.

Boom!

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Una respuesta a ISSTH. Capítulo 63: Otra Oleada Aparece.

  1. Brian López dijo:

    Son una parda de ladrones los chinos…

    Me gusta

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