ISSTH. Capítulo 52: Abundante Cosecha.

Una vez, lo podía soportar, dos, tres veces, cuatro, incluso cinco veces podía continuar soportándolo. Para la sexta vez, sin importar cómo, estaba tan avergonzadamente rabioso que no lo podía soportar más tiempo.

La Red para Enredar el Cielo era incluso más preciosa para él que los demás objetos atesorados por años. Cuanto mayor la base de Cultivo, más efectiva se volvía. La había puesto en la montaña de tesoros para  mostrar su esplendor, para que la gente pudiera verla y la deseara. Había asumido que estaría segura, nunca había imaginado que alguien pudiera realmente ser capaz de conseguirla. En este momento, había empezado realmente a volverse loco, y no deseaba nada más que golpear a Meng Hao hasta la muerte y tomar de regreso la pintura y la Red para Enredar el Cielo.

Pero entonces, Wu Dingqiu, riendo con aire de suficiencia, movió su manga ancha y se quedó plantado en frente de Excéntrico Song, bloqueando su camino.

“El compañero Daoísta Song es un ilustre Cultivador del Dominio Sur. Qué estás haciendo exactamente? Antes, dijiste que por siete días, todo el mundo podría entrar aquí, y que todos los tesoros de la montaña de tesoros estaban disponibles para que los cogieran. No me digas que te vas a volver atrás en tu palabra?

“Cargaste la cima hasta aquí tú mismo desde la Montaña Tian Shan. Fertilizaste la tierra con barro del fondo del Mar Este que no había visto la luz del día por diez mil años. Recuerdo que alguien dijo que cualquier Cultivador en la fase Condensación Qi podría prevalecer, siempre que fuera lo suficientemente habilidoso. Excéntrico Song, actuando así, muestras falta de compostura. Si te haces atrás en tu palabra, definitivamente vas a perder prestigio.” Wu Dingqiu continuó riéndose, claramente sin tener la intención de permitir a Excéntrico Song fuera a ningún lado.

La expresión de Excéntrico Song iba empeorando cada vez más, llena de un amargo sufrimiento. Antes, había hablado lleno de complacencia, pero ahora, le habían tirado a la cara todo lo que había dicho. Después de un largo momento, golpeó su bolsa privada, sacó dos grandes Píldoras de Concentración y las tragó. Entonces dejó salir un largo suspiro.

De pronto, sus ojos brillaron, lanzó su conciencia hacia Meng Hao, intentando conseguir algo de información sobre su lanza de hierro. Al principio, no le puso la menor intención a Meng Hao, enfocado a qué estaba haciendo la lanza de hierro. Tan pronto como su conciencia emergió, Wu Dingqiu rió y movió su manga. Un reluciente escudo cubrió toda la meseta, bloqueando la conciencia de Excéntrico Song.

“Usando tu conciencia para inspeccionar a un Cultivador de una generación de bajo nivel de Condensación Qi? Excéntrico Song estás intentando a propósito perder tu prestigio?” Wu Dingqiu no iba a dejar obviamente hacer lo que quisiera. Rió. Excéntrico Song, parecía más desalentado que nunca, no podía hacer otra cosa que mover su propia manga. Otro escudo apareció justo por encima del anterior.

“La lanza de hierro de ese chico es extraordinaria, “ dijo, “ si no me dejas inspeccionarla con mi conciencia, entonces tampoco te dejaré hacerlo a ti.”

Cuatro horas después, Meng Hao había alcanzado la cima de la montaña, con la lanza de hierro en su mano. Subía, mirando alrededor, hasta encontrar finalmente la larga bandera clavada en el suelo. Debajo de la bandera había una bolsa. Su superficie era un amasijo de colores, parecía como si fuera a succionar su mente. Todo alrededor parecía agrietarse y volverse borroso. Cuando Meng Hao puso los ojos en ella, su corazón palpitó con entusiasmo y empezó a jadear. Cogió la bolsa multicolor y cuando lo hizo, la bandera cayó al suelo.

Las conversaciones zumbaron entre todos los espectadores en el Bosque Demoníaco conforme veían a Meng Hao subir la montaña, coleccionando un enorme montón de Piedras Espirituales y píldoras medicinales. Cuando la bandera cayó más conversaciones estallaron.

Observaron a Meng Hao aturdidos y con envidia, entonces le observaron desaparecer por la otra cara de la montaña.

Shangguan Xiu observaba a Meng Hao de una manera asesina conforme se desvanecía. No se atrevía a perseguirle; había demasiadas cosas sobre él que no sabía. Incluso aunque Shangguan Xiu deseara matarle más fuertemente que nunca, sabía que se le iba a hacer demasiado tarde para alcanzar su plantación medicinal. Rechinando sus dientes, golpeó con su pie en el suelo, con un aspecto muy lamentable de hecho. Pero la ira hizo que se fuera su depresión. Debería de haber matado a Meng Hao ya, si solo pudiera pensar en una forma.

Conforme veía a Meng Hao desaparecer por la otra cara de la montaña, la risa de Wu Dingqiu se escuchó por toda la meseta. Excéntrico Song miraba boquiabierto con ojos abiertos de par en par cómo Meng Hao tomaba su Bolsa del Cosmos. Se le fue la sangre de la cara, parecía estar con el corazón roto. Ahora más que nunca, se arrepentía de haber puesto su bolsa del Cosmos en la montaña. Simplemente no podía creer lo que había ocurrido. Esta vez, realmente no podía soportarlo. Movió su manga y se preparó para perseguir al maldito Meng Hao. Pero antes de que se pudiera ir, Wu Dingqiu le bloqueó de nuevo el camino.

“Wu Dingqiu, todavía te atreves a bloquearme!” gritó Excéntrico Song con el corazón roto. “La bandera a caído, no has ganado nuestra apuesta, y yo tampoco la he perdido. La prueba de fuego ha terminado. Si continuas obstruyendo mi camino, no me culpes por atacarte!”

“Compañero Daoísta Song, hace tiempo que estuvimos de acuerdo de que ninguno de nosotros se iría antes de que finalizáramos esta partida de Go. Tú eres un grande e ilustre Cultivador del Dominio Sur. No me digas que vas a retirar tu palabra? Cuando yo intenté irme antes, no me dejaste. Todavía deseas irte antes de acabar nuestro juego?” Wu Dingqiu rió conforme usaba las propias palabras de Excéntrico Song contra él. Ni rastro del ceño fruncido quedaba en su cara, que ahora estaba llena de una amplia sonrisa. Claramente no iba a dejar que el otro hombre se fuera. Ver cómo cogían la bolsa de Cosmos había llenado su corazón de alegría. Excéntrico Song había movido esa bolsa en frente de él burlándose por cientos de años; verle caer en su propia trampa era extremadamente maravilloso.

“Tú…” Excéntrico Song miraba con intención asesina a Wu Dingqiu, y no dijo nada por un rato. Entonces, apretó sus dientes y golpeó con su pie en el suelo, sacudiendo la montaña tan fuerte que parecía que fuera a colapsar. Pero considerando su estatus y prestigio, no podía hacer nada más que sentarse y empezar a jugar al Go de nuevo.

Por supuesto, Wu Dingqiu no le iba a dejar seguir su camino tan fácilmente. Acarició su bigote conforme miraba a Excéntrico Song con una fea expresión. Riéndose, muy lentamente cogió una pieza de Go y entonces, apropósito puso una cara muy pensativa en su rostro. Después de un buen rato, lentamente puso la pieza en el tablero, con su rostro solemne, como si intentara hacer que el juego durara por meses.

“Abandonad la montaña,” dijo Wu Ding1iu, transmitiendo su voz a todos los discípulos de túnicas blancas. “Después de que termine este juego de Go, os acompañaré de regreso a la Secta. Mientras tanto, la siguiente etapa de vuestra prueba de fuego es encontrar al hombre que acabáis de ver en la cima de la montaña. Tengo el capricho de adquirir esa lanza que él tiene. Traerme esa lanza y seréis promocionados a la Secta Interna!” Todos y cada uno de los discípulos se animaron al escuchar esto.

“Realmente va la dignificada Secta Destino Violeta del Dominio Sur a matar a gente para quitarles tesoros?” dijo Excéntrico Song. Estaba increíblemente deprimido, atrapado en ese lugar debido a sus propias palabras. Pero aunque odiara a Meng Hao, no podía dejar pasar una oportunidad de causar problemas a Wu Dingqiu.

Observando a Excéntrico Song, Wu Dingqiu dijo, “Escuchad bien. No debéis causar problemas a esa persona. Debéis de comerciar con él, nada de robarle. Cualquiera que viole esta orden será expulsado de la Secta!” Su próximo movimiento en el juego de Go fue incluso más lento que el previo.

Los discípulos de la Secta Destino Violeta se desperdigaron en todas direcciones. Algunos de ellos rodearon la montaña de tesoros en su persecución de Meng Hao, otros fueron tan rápido como les fue posible en diferentes direcciones, con la esperanza de interceptarle.

Su prueba de fuego había sido una completa derrota, algo con lo que ellos no estaban de acuerdo. De cualquier forma, no tenían ninguna intención enfermiza contra Meng Hao, sino que al contrario, le admiraban. Después de todo, habían sido testigos de los eventos sangrientos de hace unos momentos.

Todos ellos estaban determinados de conseguir la lanza de hierro de Meng Hao. Comerciaría cualquier cosa para conseguirla, y si no deseaba comercial, entonces tendrían que pensar en algún truco para conseguirla.

En cualquier caso, habían escuchado claramente las palabras del Anciano Wu; debían de comerciar por el objeto, no robarlo. Aunque… no había dicho nada de que no pudieran usar la fuerza.

Conforme los discípulos de túnicas blancas se dispersaron, Meng Hao corrió bajando la montaña de tesoros, consiguiendo más Piedras Espirituales y píldoras medicinales conforme iba pasando. Aunque nunca hubiera visto ni a Excéntrico Song ni a Wu Dingqiu, había adivinado que este lugar era algo así como una región para una prueba de fuego puesta por alguna secta.

Aunque pensara que Shangguan Xiu no iba a estar persiguiéndole, sabía que quienes estuvieran en la prueba de fuego en la que había aparecido él no estarían muy contentos con su interferencia. Por tanto, se mantuvo a toda velocidad, con su corazón latiendo y con su cara llena de entusiasmo.

Sus bolsas privadas estaban llenas, había adquirido mucho más esta vez que en otras ocasiones desde que había entrado en le mundo del Cultivo, con la excepción de la cueva del Dragón de Lluvia Volador. Casualmente guardó las Piedras Espirituales y las píldoras medicinales.

Por supuesto, conforme más cosas cogía, más rápido intentaba moverse. Apretando sus dientes y consumiendo continuamente Núcleos Demoníacos, se movió lo más rápido posible por tres días, hasta que finalmente salió de la cordillera. Parecía al mismo tiempo exhausto y energético; en los pasado días, no había tenido oportunidad de organizar sus tesoros, y ahora todo lo que quería hacer era encontrar un lugar seguro donde poder examinar todo. Conforme seguía avanzando, notó que lejos, en la distancia, iba apareciendo lo que parecía ser una ciudad amurallada.

Estaba en el este del Estado de Zhao, y esta ciudad parecía ser magnífica y fuera de lo ordinario. Estaba rodeada de una suave luz brillante, un escudo que los mortales no serían capaces de ver, solo los Cultivadores lo podrían sentir.

“Este lugar… no parece ser una ciudad de mortales. Puede ser una ciudad de Cultivadores?” Se quedó mirando sorprendido, recordando un mapa del Estado de Zhao que había visto. El mapa no había mostrado ninguna ciudad en este lugar. Y aún así, allí estaba la puerta de la ciudad, con gente entrando y saliendo, la mayoría de ellos Cultivadores en la etapa de Condensación Qi. Sus conjeturas eran correctas.

Decidió no entrar en la ciudad, en cambio, encontró una cueva en las montañas cercanas. Escondiéndose dentro, dio una fuerte respiración y entonces empezó a sacar todo de sus bolsas privadas y a ordenarlos.

“Qué píldora medicinal es esta? Es increíblemente fragante, incluso más fuerte que una Píldora de Espíritu Seco… Y esta botella, tiene tres píldoras dentro, cada una es tan transparente como el cristal. Son definitivamente píldoras atesoradas.” Lamiendo sus labios, vació el contenido de dos bolsas privadas y después de contarlo todo, encontró que tenía setenta y ocho píldoras. Eran de muy distintos tipos, cada una parecía más fuerte que una Píldora de Espíritu Seco. Las manos de Meng Hao se agitaron.

Le tomó un largo tiempo recogerlas. Reprimiendo su excitación, sacó diez bolsas privadas más.

“Habían muchas Piedras Espirituales en esa montaña de tesoros. Solo cogí las que encontré, aunque realmente no estaba prestando atención. Aún así, he adquirido tantas…” empezó a respirar dificultosamente otra vez conforme miraba todas las Piedras Espirituales. Cuando las puso juntas y las contó, se encontró que tenía ocho mil setecientas sesenta y cuatro!

“Soy rico! Rico!” murmuraba. Sacó otra bolsa privada, dentro de la cual había espadas voladoras, perlas, dos banderas, un pergamino pintado y una red negra. Todos ellos eran objetos mágicos.

Su sonrisa le cruzaba su cara conforme sacaba los objetos. Esto era especialmente verdad cuando sacó el pergamino de la pintura y la red negra. Esos objetos emitían un poderoso poder espiritual, causando que su corazón latiera más rápido. Lentamente desenrolló la pintura y una luz brillante apareció, llenando la cueva con su brillo e iluminando el rostro de Meng Hao.

Dentro, podía ver una representación de montañas y aguas, en las que existían una multitud de fantásticas criaturas. Todas estaban pintadas, y sin embargo, de alguna forma parecían vivas. Cuando abrió el pergamino escuchó los rugidos de decenas de miles de bestias resonando en sus oídos. Su corazón se agitó, soltando la pintura en el suelo.

Después de que algún tiempo pasara, se recuperó de su shock. Sus ojos brillaban, calmó su Qi y cogió la pintura de nuevo para examinarla. Era claramente un increíblemente valioso tesoro. El corazón de Meng Hao latía aun más fuerte.

“Un tesoro! Es un verdadero tesoro!” dijo, respirando profundamente. Entonces sacó la red negra. Caminando fuera de la cueva, puso algo de energía espiritual en ella, después la lanzó hacia el aire.

La red negra es expandió instantáneamente, creciendo cada vez más larga, volando hacia lo alto del cielo. Parecía ser lo suficientemente grande como para envolver toda la montaña, como si fuera una poderosa nube negra. La montaña empezó a sacudirse y aparecieron grietas en su superficie, como si estuviera a punto de colapsar. El poder supresor se incrementó, causando que el corazón de Meng Hao temblara. Asombrado, levantó su mano, enviando su energía espiritual, lo que causó que la nube negra lentamente se encogiera, transformándose en un rayo negro que salió disparado hacia él y que después se convirtió en una pequeña red negra.

Cogió la red, con la boca seca. Respiró por un tiempo, recomponiéndose. Sus ojos brillando.

“Esto es mejor que cualquiera de los mejores tesoros de la Secta Confianza,” pensó, con su corazón golpeando. Entonces, sacó el último de los objetos, la bolsa multicolor.

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6 respuestas a ISSTH. Capítulo 52: Abundante Cosecha.

  1. Ian Denis dijo:

    Se quedo en la mejor parte jajajaja

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  2. la suerte del diablo (?) 😄

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  3. wusemb dijo:

    Po zi, hay en bastantes capítulos en los que el autor te deja con las ganas saber cómo continua 😀

    Pero bueno… poco a poco 😀

    La suerte del diablo no…. la suerte de Meng Hao xD

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  4. Pingback: I Shall Seal The Heavens – Novela Web | Sekai to Mugen no Sora

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