Capítulo 2: La Secta Confianza.

Capítulo 2: La Secta Confianza.

La Secta Confianza, localizada en los bordes del Estado de Zhao, en el borde sur del continente Nanshan, fue una vez la primera entre las Cuatro Grandes Sectas. Incluso fue famosa en todo el Dominio Sur, experimentando un declive en los últimos años sin mantener la gloriosa posición que una vez tuvo. Actualmente, comparada a otras Sectas en el Estado de Zhao, solo puede ser comparada como inferior.

En realidad, su nombre no fue siempre Secta Confianza, pero hace unos miles de años, un Cultivador apareció creando gran sensación en el Dominio Sur, se llamó así mismo Patriarca Confianza, y forzó a la Secta a cambiar su nombre al actual. Pisoteó a todas las otras Sectas en el Estado de Zhao, saqueando sus tesoros, permaneciendo sin rival por algún tiempo.

Pero las cosas eran distintas ahora. El Patriarca Confianza lleva desaparecido por cerca de 400 años. Si esto no fuera suficiente, el hecho de que nadie sabía si él estaba vivo o muerto, la Secta habría sido realmente saqueada por cualquier otra secta. Sus días pasados fueron gloriosos. Considerando la falta de recursos en el Estado de Zhao, y la presión recibida de las otras tres sectas, si querían reclutar nuevos miembros, se veían forzados a secuestrar gente para actuar como sirvientes. No había forma de que pudieran abrir sus puertas para reclutar abiertamente.

Meng Hao siguió al hombre de la túnica verde a través de pequeños caminos que transcurrían entre los picos de las montañas. Los alrededores eran como jardines, con extrañas rocas y árboles extraños por todas partes. A parte del bello escenario, edificios extravagantemente decorados con tejados de tejas de jade aparecieron de entre las nubes y la niebla. Meng Hao suspiraba continuamente. Tristemente, el adolescente gordito cerca de él gimoteaba todo el tiempo, arruinando un poco más el estado de ánimo.

“Estoy acabado, realmente acabado… quiero ir a casa” murmuraba el joven gordito, con lágrimas recorriendo su cara. “Hay mantou esperando en casa, y pescado. Maldita sea, quiero heredar los terrenos familiares, volverme un hombre viejo y rico, y tener algunas concubinas. Yo no quiero ser un sirviente aquí”.

El murmuraba en voz baja en el tiempo que toma beber media taza de té, hasta que el hombre de la túnica verde se giró, “si sigues otra vez con ese sinsentido,” dijo fríamente, “cortaré tu lengua”.

El joven gordito tembló violentamente, sus ojos brillando con miedo, pero cerró su boca.

Cuando vio esto, Meng Hao empezó a reconsiderar cómo de maravillosa podía ser la situación o no, pero él tenía una personalidad persistente, lo que le llevó a respirar profundamente y mantener su silencio.

Después de un tiempo, cuando llegaron a un punto más o menos a mitad de subida de la montaña, Meng Hao vio una hilera de edificios bajos emergiendo entre la niebla.

Siete u ocho jóvenes llevando túnicas de cáñamo estaban sentados afuera de los edificios. Parecían exhaustos. Así como Meng Hao y los otros se acercaban, los jóvenes les veían, pero ninguno saludó.

Algo más lejos, un hombre joven vestido con una túnica azul clara estaba sentado en un peñasco. Su cara era larca, como la de un caballo, y su túnica era obviamente más cara y lujosa que las que llevaban los otros jóvenes. Su expresión era fría, cuando se acercaron los hombres vestidos de verde, llevando a Meng Hao, el joven se plantó y les saludó con sus manos ahuecadas.

“Saludos, Hermano Mayor”.

“Estos son dos nuevos sirvientes recién llegados”, dijo el hombre de verde impacientemente, “por favor, organiza sus alojamientos”. Con esto, se giró y se marchó, sin mirar a Meng Hao ni al otro joven.

Después de que se fueran, el hombre de la cara de caballo se sentó de nuevo, cruzando sus piernas y mirando fríamente a Meng Hao y al gordito.

“Esto es el Cuartel de Sirvientes del Norte”, dijo con una voz fría y sin emoción. “La Secta Confianza no soporta a los holgazanes. Ahora que estáis aquí, trabajareis por treinta años, después de eso, podréis abandonar. Si intentáis escapar, bueno, hay muchas bestias salvajes en estas montañas solitarias, y sin lugar a dudas moriréis. Id a recoger vuestro uniforme de trabajo. Desde ahora, estáis totalmente aislados del mundo mortal, y trabajareis pacíficamente como siervos”.

El gordito  tembló incluso más fuerte, con su cara llena de desesperación. Meng Hao permaneció calmado. De hecho, en sus ojos había un indescriptible destello. El hombre de la cara de caballo lo notó. Llevaba en esa posición por muchos años y había visto muchos jóvenes capturados para ser sirvientes, pero nunca había visto a alguien con tanta calma como Meng Hao.

“Si tienes un buen temperamento,” dijo rápidamente, “puede ser que no necesitéis realizar labores por los treinta años. Podéis cultivaos en vuestro tiempo libre. Si conseguís alcanzar el primer nivel de Condensación de Qi, entonces seréis promocionados a la Secta Exterior”. Movió su manga, apareciendo en ese momento dos túnicas de cáñamo en frente de Meng  Hao y del joven gordito. En frente de cada túnica había una insignia de madera del tamaño de un pulgar, con los signos gravados de “Sirviente”.

Adicionalmente con la túnica, había también un pequeño libreto, en la cubierta podía leerse “Manual de Condensación de Qi”.

Tan pronto como Meng Hao posó sus ojos en las letras, empezó a respirar más fuerte. Se quedó mirando el libreto y recordó cómo los hombres de la túnica verde mencionaba que la mujer de rostro frío tenía el séptimo nivel de Condensación de Qi”.

“Podemos volvernos discípulos de la Secta Exterior cuando alcancemos el primer nivel, pero esa mujer había llegado realmente al séptimo nivel… qué es la Condensación de Qui? Quizá sea una forma de volverse inmortal, como contaban en las historias”.

Si eso era lo que recibían como pago por su trabajo, bueno, podía no ser dinero, pero sin duda valdría cientos de monedas de oro en el mundo exterior. El entusiasmo en Meng Hao aumentó. El cogió la túnica y cogió la insignia y el libreto.

“ La séptima casa al este es donde viviréis. Empezando mañana, vuestro trabajo es cortar leña. Diez troncos cada uno cada día. No tenéis permitido comer hasta que vuestra cuota se haya alcanzado”. Cerró los ojos.

Respirando profundamente, Meng Hao imitó al joven y le saludó con los puños cerrados, entonces caminó hacia la casa, seguido del joven gordito. El edificio parecía un edificio de patio siheyuan que se había expandido varias veces. Siguiendo las señales, localizaron la séptima, y abrieron la puerta y entraron.

La habitación no era larga, contenía una mesa y dos camas pequeñas, aunque sencillo, estaba todo bastante limpio y ordenado. El joven gordito se sentó en una de las camas, entonces, incapaz de contenerse más, comenzó a llorar.

Tenía aproximadamente 12 o 13 años, y lloró ruidosamente, seguramente se escuchó desde fuera.

“Mi padre es un Lord, y se suponía que yo iba a ser un Lord también, no se suponía que fuera a ser un sirviente”. Parecía extremadamente disgustad y su pequeño y gordo cuerpo temblaba.

“Para de llorar”, dijo Meng Hao, intentando de confortarle. “Piensa esto, no se está tan mal aquí, estamos trabajando para inmortales, cuanta gente nos envidiaría si lo supieran?”. Cerró rápidamente la puerta.

“No quiero trabajar para otra gente” replicó. “Mi boda ha sido ya arreglada y los regalos de compromiso ya se han enviado. Mi pobre y bella mujer todavía no se ha casado con migo y ya es una viuda”. Cuanto más lloraba más crecía su dolor.

Una extraña expresión apareció en la cara de Meng Hao. Este gordito era todavía joven, pensó para sí mismo. No puedo creer que ya se haya prometido, si todavía no habrá sentido el toque de la mano de una mujer. Suspiró emocionalmente, pensando en cómo de maravilloso sería ser rico. La familia del joven gordito era rica, por lo que nunca tendría que preocuparse de la comida o la ropa. Y yo sin nada. Incluso después de vender la casa familiar el último año, todavía le debo a Steward Zhou un montón de dinero.

Pensar en dinero le hizo reír. Ahora que estaba aquí, que Zhou viniera a perseguirle por su dinero si era lo suficientemente fuerte… si no, estaría muerto para cuando Meng Hao volviera.

Cuanto más pensaba sobre éste lugar, mejor se sentía. No tenía que preocuparse por el dinero, por alquiler o por comida. Había obtenido pago con algo que valía cientos de monedas de oro, y eso que no había empezado todavía a trabajar. Considerando que este era un lugar de morada de inmortales, se podría decir que le habían rescatado de una situación desesperada.

El llanto del gordito empezó a molestarle. Ignorándole, sacó el manual de la túnica y empezó a leer. Después de leer la primera línea de la primera página, se sintió impresionado.

“Una persona debería tener algo en lo que confiar. Si eres un mortal que desea riquezas y títulos, si eres un Cultivador que quiere vivir la vida libre sin preocupaciones, únete a mi Secta Confianza. Podrás confiar en mí”. Esa era la introducción del manual, y estaba firmado por el Patriarca Confianza.

Incluso aunque solo fueran unas pocas palabras, estaban llenas con un indescriptible poder. Era al mismo tiempo, una invitación y una descripción de la Secta. Meng Hao se sintió adormecido, y entonces, todo tuvo sentido de repente.

“ La Secta Confianza. Es ese el significado de la Secta? La gente necesita encontrar algo en lo que confiar, cuando ellos encuentra la secta, entonces se volverán ricos, poderosos y libres de preocupaciones”. Eso tenía cada vez más y más sentido. Se dio cuenta de que  si él hubiera tenido un oficial en el que confiar, no habría fallado los exámenes tres veces seguidas. Suspiró, su respeto por el Patriarca Confianza aumentó, aunque actualmente nunca le hubiera conocido. Con esa única frase, pareció como si una puerta en su vida se hubiera abierto de repente.

“En otras palabras, tengo que encontrar alguien en quien confiar mientras estoy aquí. Si lo hago, no tendré de qué preocuparme”. Sus ojos continuaron brillando mientras continuaba leyendo el manual. Pronto, perdió el sentido del tiempo, y ni notó el llanto del otro joven cerca de él.

El joven gordito finalmente lloró hasta que se durmió sobre la media noche, mientras sus balbuceos empezaban a reverberar a lo largo de la habitación. Meng Hago a regañadientes cerró el manual. Aunque se sintiera muy cansado, sus ojos seguían llenos con energía y vigor.

“Este libro no vale 100 oros, vale por lo menos 1000!” se dijo a sí mismo. Para alguien que siempre había soñado con volverse un rico oficial, algo que valía 1000 oros era más que cualquier otra cosa en su vida.

Su excitación, notó que los balbuceos del otro joven habían cesado. Miró  a ver, y vio que el joven se encontraba sentado en la cama y movía su brazo murmurando.

“Voy a derrotarte hasta que mueras! Cómo osas robar mi mantou! Voy a morderte hasta que mueras! Cómo osas llevarte a mi esposa!” Mientras hablaba, se levantó de la cama, sus ojos todavía cerrados, moviendo sus puños furiosamente. Entonces cogió la tabla y mordió una esquina con su boca, dejando una marca profunda. Entonces regresó a dormir y empezó a roncar.

Meng Hao le observó por un tiempo, sólo para confirmar que había estado caminando dormido hace unos momentos. Entonces miró de nuevo la marca de mordedura, dándose cuenta de que nunca debería provocar al joven gordito cuando estuviera dormido. Se movió lejos de él, miró al manual otra vez, volviendo a sentirse excitado.

“El noveno nivel de Condensación de Qi” es el camino para ser un Inmortal. Trabajando para ellos, tengo una oportunidad de volverme Inmortal. Ese es el mayor pago que podría recibir. Si me vuelvo un inmortal, tendré una oportunidad de volverme rico”. Meng Hao cogió su manual, sus ojos brillando. Finalmente encontró otro camino aparte de estudiar por los exámenes.

En ese momento, patearon la puerta con un Bang, y se escuchó un sonoro gruñido.

Capítulo 1: Escolar Meng Hao

Libro 1: Patriarca Confianza

Capítulo 1: Escolar Meng Hao

El Estado de Zhao era un muy pequeño país. Como otros pequeños países en el Continente Nanshan, era gente que admiraba al Gran Tang en las Tierras del Este, y admiraban a Chang’an. No solo el Rey portaba su admiración, todos los escolares en el Estado de Zhao lo hacían. Podían verlo como si estuvieran en la cima de la Torre de Tang en la capital, incluso más lejos.

Ese abril no fue extremadamente frío, ni cálido. Ligeros vientos recorrían las tierras, pasando desde el Clan Quiang Di en el Desierto Norte, sopando a través de las tierras del Gran Tang. Bajo  el Cielo Crepuscular, se levantó una niebla fina y con algunos remolinos alcanzó la Montaña Daquing en el Estado de Zhado, cayendo sobre un joven que estaba sentado en la cima.

Era un joven delgado, sujetando una botella hecha de una calabaza y vistiendo un traje de escolar azul limpio. Parecía tener unos dieciséis o diecisiete años. No era alto, y con piel algo morena, pero sus ojos brillaban con inteligencia. Y aún así, toda la inteligencia parecía estar escondida en su ceño fruncido. Parecía perdido.

“Fallé otra vez…” se lamentaba. Su nombre era Meng Hago, un estudiante adelantado del Condado de Yunje, que estaba a los pies de la montaña. Hace años, sus padres desaparecieron sin dejar mucho detrás. La educación era cara, y prácticamente estaba en bancarrota.

“He realizado los exámenes Imperiales tres años seguidos. En todo este tiempo, he leído libros escritos por los sabios hasta que no pude más. Posiblemente éste no sea mi camino después de todo”. Lleno de auto-desprecio, miró a la botella, poniendo sus ojos en blanco.

“Mi sueño de llegar a ser un oficial y volverme rico se van yendo más y más lejos. Debo de olvidarme de llegar a alcanzar el Gran Tang…. Soy inútil como estudiante”. Se rió amargamente. Sentando en la silenciosa cima, mirando la botella en su mano, parecía totalmente perdido. Empezó a sentir miedo. Qué haría en el futuro? Dónde podría ir??

Quizá un oficial de alto rango podría tomar interés en él, o tal vez una joven doncella. O debería de seguir realizando los exámenes año tras año??

No había respuestas a estas preguntas. Era un adolescente, y el sentimiento de sentirse perdido le devoraba como una boca gigante invisible. Se sentía realmente asustado.

Incluso los profesores en el pueblo sólo podían ganar unas pocas piezas de plata. Eso es peor que la Carpintería del Tío Wangs. Si me hubiera dado cuenta antes, podría haber aprendido algo de carpintería de él. Al menos no estaría tan  hambriento como estoy ahora. Se quedó en silencio durante un rato.

“No tengo mucha comida o dinero en casa. Le debo a Steward Zhou tres piezas de plata. Qué voy a hacer?” Levantó la cabeza y miró al cielo, grande y azul. Tan grande que no podías ver el final, muy similar a como no podía ver su futuro.

Después de un tiempo, Meng Hao sacudió su cabeza y sacó una hoja de papel de su ropa. La leyó cuidadosamente y la puso en la botella de calabaza, se plantó y la lanzó montaña abajo.

Al fondo de la montaña había un ancho río que nunca se congelaba durante el invierno, y que se decía fluía todo el camino hacia el Gran Tang.

Meng hao se plantó en lo más alto de la montaña, mirando la botella rodar lejos y más lejos hacia el río. Se quedó mirando sin pestañear. Por un momento le pareció divisar a su madre, en la felicidad de su infancia. La calabaza cargaba sus sueños, sus deseos y sus esperanzas de futuro. Quizá un día la recuperara, la abriera y leyera la nota.

“Independientemente de lo que haga, sea estudiar o trabajar, voy a seguir viviendo”. Esa era su personalidad: inteligente y determinado. Si no fuera de esa manera, no habría sido capaz de sobrevivir después de perder a sus padres.

Levantó la cabeza hacia el cielo, su mirada obstinada brillando bien dentro. Estaba apunto de bajar de la montaña.

En ese momento exacto, escuchó una delgada voz viniendo desde un cercano precipicio. El sonido parecía ser llevado por el viento, tal y como pasaba por los oídos de Meng Hao, parecía desvanecerse.

“Ayuda… Ayuda…”

Meng Hao paró un momento, en shock, entonces escuchó cuidadosamente. En cuanto se concentró, el sonido de la voz llamando por ayuda se hizo más fuerte.

“Ayuda…”

Caminó unos pocos pasos hacia llegar al filo del pico, cuando miró por encima del borde, vio una persona, situada a mitad de camino hacia abajo del precipicio, en una grieta, pálido con la cara llena de miedo y desesperación, gritaba por ayuda.

“Tú…. Tú eres Meng Hao, verdad? Ayuda, Escolar Meng! Ayúdame!” era un adolescente. Tan pronto como vio a Meng Hao, expresó su sorpresa y felicidad, habiendo encontrado de repente esperanza a su situación tan desesperada.

“Wang Youcai?” Los ojos de Meng Hao se hicieron más grandes al ver al joven. Era el hijo del Tío Wang, propietario de la carpintería en el pueblo. “Cómo has terminado ahí??”

Meng Hao miraba hacia la grieta. El precipicio era bastante profundo, y parecía imposible bajar a través de él. Al mínimo descuido acabarías cayendo en el río.

Considerando lo rápido el que río fluía, si caías, las oportunidades de morir, eran de un noventa por ciento.

“No solo estoy yo, hay otros conmigo de los pueblos cercanos” Dijo Wang Youcai efusivamente. “estamos todos atrapados aquí. Hermano Meng, vamos a no charlar, por favor, sólo ayúdanos a salir de aquí” Quizá estuvo atascado en la grieta por demasiado tiempo. Sus manos se agarraron al aire, y si no hubiera sido por sus compañeros, que le cogieron de la camiseta, se habría caído por el precipicio. Su cara se puso pálida del miedo.

Meng Hao se dio cuenta del peligro. Pero había subido a la montaña él solo hoy, y sin cuerda. Cómo podría salvar a nadie?. En ese momento se giró y se dio cuenta de que ese lado de la montaña estaba cubierto de vides de junco.

Tan frágil como estaba, le llevó dos horas encontrar una vid lo suficientemente larga. Respirando pesadamente, llevó el junco por el precipicio. Llamó a Wang y le dejó caer el junco por el precipicio.

“todavía no me has dicho cómo llegasteis ahí abajo”, dijo Meng Hao mientras bajaba la vid.

“Volando!” No fue Wang Youcai quien dijo las palabras, sino otro joven que estaba en la griega cerca de él. El chico parecía luchador e inteligente, y habló con una voz alta.

“Chorradas! Puedes volar?” se burló Meng Hao, tirando del junco poco a poco. “si puedes volar hacia ahí abajo, entonces, por qué no vuelas de regreso?”

“No escuches su sinsentido” dijo Wang Youcai, claramente preocupado de que Meng Hao no pudiera bajar la vid hacia abajo. “Fuimos capturados por una mujer voladora. Dijo que ella nos iba a llevar a una Secta para ser sirvientes”

“más chorradas?” dijo Meng Hao despectivamente. “Sólo los inmortales de las legendas pueden hacer eso. Quién se cree eso?” En los libros que había leído, había historias de gente que se volvían ricos después de encontrarse con inmortales, pero todo eran simplemente mentiras.

Justo cuando el junco iba a llegar a la grieta, Wang la cogió. Pero entonces, Meng Hao sintió de repente un viento frío por la espalda. Por la temperatura a su alrededor, parecía como si el invierno hubiera vuelto. Se estremeció, y lentamente miró hacia atrás, entonces gritó y sintió como si empezara a caer hacia el vacío, como si cayera por el precipicio.

Había visto una mujer, con una túnica plateada larga y cara pálida, permanecía allí de pié mirándole. Era imposible decir su edad. Era extremadamente bella, pero radiaba un frío que le hacía sentir a uno como si acabara de salir de una tumba.

“Algunas veces cuando encuentras determinadas cosas con ciertas cualidades, es simplemente el destino”.

Cuando la voz le alcanzó sus oídos, sintió como si sus huesos se frotaran entre sí. Esa mujer parecía poseer algún tipo de extraño poder, y cuando Meng Hao miró a sus ojos, su cuerpo entero sintió un estremecimiento frío, como si ella pudiera ver a través de él, como si nada pudiera escondérsele.

Sus palabras todavía flotaban en el aire, sacudió su manga, y de repente, un soplo de viento verdoso cogió a Meng Hao. Flotó con ella hacia abajo del precipicio, su mente estaba en blanco.

Cuando alcanzaron la gruta, la mujer movió su mano y le lanzó dentro. Entonces ella, paró de moverse, como lo hizo el viento verdoso. Wnag y sus tres amigos se escurrieron hacia atrás espantados.

La mujer permaneció allí, sin decir palabra. Entonces levantó la cabeza y vio la vid.

Meng Hao estaba tan nervioso que empezó a temblar. Permaneció plantado, mirando alrededor rápidamente. La grieta no era espaciosa, de hecho era bastante estrecha. Incluso con tan poca gente dentro, no había mucho espacio.

Sus ojos cayeron en Wang y en los otros dos jóvenes. Uno era bastante listo, el otro limpio y regordete. Los dos temblaban, parecía como si se fueran a poner a gritar de miedo en cualquier momento.

“voy corta por una persona” , dijo la mujer pálida. Ahora miró a Meng Hao en vez de la vid. “te pondré con ellos”.

“Quién eres?” preguntó Meng Hao, ocultando su miedo. Él era una persona educada y tenía una fuerte personalidad. A pesar de estar asustado, se controló y no entró en pánico.

La mujer no dijo nada. Levantó su mano derecha y la movió, y un viento verde apareció de nuevo. El viento levantó a todos los jóvenes y volaron fuera de la cueva junto a la mujer, saliendo disparados hacia el cielo. Desaparecieron, dejando atrás únicamente la Montaña Daquing. Que permaneció allí, quieta, alta, sumergiéndose en la oscuridad del crepúsculo.

La sangre desapareció de la cara de Meng Hao. Se vio a si mismo en el viento verde, cruzando el cielo. Tal y como volaba sobre el suelo, el viento soplaba en su boca, haciendo imposible el respirar. Una palabra apareció en su cabeza.

“Inmortales?” Mantuvo su respiración por el tiempo que normalmente se respira por diez veces, hasta que ya no pudo aguantar más. Entonces se desmayó.

Cuando abrió sus ojos, se encontró que habían aterrizado en una plataforma pavimentada con piedras verdes, a medio camino de una montaña. Muchas montañas ondulantes, nubes y niebla circulaban por ellas, definitivamente no era el mundo mortal. La belleza de los picos de las montañas que les rodeaban parecían muy extrañas.

Wan y los otros jóvenes se despertaron, asustados y temblando. Permanecían a la espalda de la mujer.

Parados en frente de ella había dos Cultivadores, vestidos con largas túnicas verdes. Parecían estar por los veinte años. Tenían sus ojos hundidos, con pupilas verdes que inspiraban miedo.

“Excelente trabajo, Hermana Mayor Xu”, dijo uno de los hombres, con una voz halagadora. “Has encontrado cuatro jóvenes talentos”.

“Llévalos a los Cuartos de los Sirvientes”, dijo la mujer, con su cara impasible, sin mirar a Meng Hao ni a los otros. De repente, su cuerpo entero se transformó, se transformó en un arco iris y desapareció en las montañas.

Para entonces, Meng Hao había recuperado su compostura. Permaneció plantado, entumecido, en el mismo lugar desde donde la mujer había desaparecido. Una expresión apareció en su cara que no había aparecido nunca en sus dieciséis años, su sangre hervía.

“Sirvientes?” él pensó. “si es trabajo para inmortales, debe de ser bien pagado”. Ahora que sabía que esa gente no iba a matarlos, dio un paso al frente.

“La Hermana Xu ha alcanzado el séptimo nivel de Qi Condensado”, lamentó el segundo de los cultivadores. “El Sacerdote de la Secta le prestó una Bandera de Viento a ella, lo que significa que puede volar sin estar en la fase de Fundación Establecida”. Miró arrogantemente a Meng Hao y los otros.

“Tú y tú”, dijo apuntando a Wan y al chico listo, “seguidme a los Cuartos de los Sirvientes del Sur”.

“Qué es este lugar?” Preguntó Wang, su voz y cuerpo temblando cuando el inmortal le apuntó.

“La Secta Confianza”.

El nombre de Meng Hao en la cultura china es 孟浩 (mèng hào) – Meng es un nombre de familia. Hao significa “grande” o “muchos”

El nombre de  Wang Youcai es 王有才 (wáng yǒu cái) – Wang es un nombre de familia común, Youcai significa “tener talento o habilidad”

El Estado de Zhao lleva el nombre del histórico Estado de Zhao.

El Gran Tang lleva el nombre de la histórica Dinastía Tang.

Chang’an lleva el nombre de la historia ciudad china Chang’an.

I Shall Seal The Heavens.

I Shall Seal the Heavens es actualmente una de las más populares historias Xianxia en China.

Trata sobre un joven escolar llamado Meng Hao, que es reclutado forzadamente por una Secta de Cultivadores Inmortal. En el mundo de los Cultivadores, el fuerte caza al debil, y las leyes de la jungla prevalece. Meng Hao debe adaptarse para sobrevivir. Y aún así, él nunca olvida los ideales de Confucio y Daoistas que estudió mientras crecía.

Esto, junto con su naturaleza terca, le llevan por el camino de un verdadero héroe.

Qué significa lo de “Sellar los Cielos”?. Eso es un secreto que deberás descubrir al mismo tiempo que Meng hao.