OEM – Capítulo 7

Capítulo 7: Exquisita Pagoda Hongjun

Durante el siguiente par de días, Jun Xie decidió no ir afuera en absoluto. Una vez levantado a la mañana, él se dirigiría directamente hacía el edificio de la librería, quedándose ahí dentro por el día entero. Él mantuvo la rutina sin ninguna excepción. Con respecto a los libros que había leído, todos serían enviados hacia el lado del Abuelo Jun para análisis, de nuevo. Después de lo cual el Abuelo Jun sacudiría su cabeza, asentiría con su cabeza, suspiraría y resoplaría; su cara alternando entre decepción, shock y agradable sorpresa… parecía que todavía había de terminar de agotar todas las expresiones de su vida.

Asimismo, los sirvientes de la familia Jun se percataron que el Joven Maestro había adquirido aún otro hobby extraño. Durante el día, él entraba al edificio de la librería por el día entero sin salir jamás. Sin embargo, cuando la noche descendía, él en cambio caminaba afuera hacía el patio y se sentaba ahí. El lugar que elegía para sentarse era siempre el lugar más oscuro donde la luz no alcanzaba… verdaderamente… ¡herético!

Concerniendo su nuevo hobby, los sirvientes estaban en realidad no muy preocupados. Después de todo, esto era de lejos mejor que sus previos ‘hobbies’.

Esta noche, Jun Xie estaba otra vez sentado debajo de un árbol de flores, disfrutando la densa atmosfera de oscuridad. En esta atmosfera de oscuridad, uno no sería capaz de vislumbrar sus propios dedos incluso cuando estirados enfrente. En el corazón de Jun Xie se alzó un sentimiento de seguridad e inocuidad. En efecto, ¡es la impresión de seguridad! Para Jun Xie, quien una vez se había vuelto invencible a través del mundo como el rey de los asesinos, el lugar más seguro solo puede venir de la oscuridad, negra como el carbón, de la noche. ¡La noche fue la única cosa que Jun Xie siempre había considerado ser la mejor y más confiable compañera!

Mientras contemplaba las estrellas en el cielo nocturno, Jun Xie sintió repentinamente como si estuviera en un sueño. Por el último par de días, él había leído a través de todos los libros que contenían información correspondiente a este mundo. Él había más o menos entendido la situación presente de este continente, sin embargo, cuanto más entendía, más confundido se volvía.

Si no fuera por el hecho de que estaba escrito en blanco y negro en los libros, Jun Xie hubiera asumido que había transmigrado hacía atrás en el tiempo a los reinos antiguos de China. La gente, los acentos, la cultura y la ropa eran todos similares a aquellos de las dinastías Tang[1] y Song[2]. ¡Era demasiado familiar!

Jun Xie gimoteó mientras dejaba caer su cabeza por entre medio de sus rodillas, ambas de sus manos agarrándose la parte posterior de su cabeza. Él pensó afligidamente. ¿Por qué? ¿Por qué no estoy en una de las eras antiguas de China? Si tan solo ese fuera el caso, entonces estaría en una posición altamente ventajosa. La cantidad de recursos que tengo respecto a esas eras sería de lo más beneficioso. Incluso si no quiero cambiar la historia, todavía podría tomar ventaja de mi presciencia[3], lo que podría poner a esos profetas divinos en vergüenza y llanear mi camino a través de la historia, ¡esquivando cualquier desgracia!

 Continente Xuan Xuan, ¿En dónde carajos es esto? Xuan de Oro, Xuan de Plata, Xuan de Tierra, Xuan Celestial…Xuan Qi… ¡¡¡Xuan tú abuelito!!! ¿Por qué no son artes marciales internas?

 La único que se mantenía familiar eran quizás los antiguos y eternos sol y luna, y la dulce caricia de la noche. Ésta era la única cosa que le podía dar a Jun Xie la sensación de familiaridad.

El rostro de Jun Xie estaba fijo como una piedra dura y fría, los músculos de sus mejillas latían en dolor, ¡mientras él frenaba el deseo de maldecir impulsiva y ruidosamente a los Cielos!

En ese mismo momento, cuando Jun Xie estaba surgiendo con emociones extremas, él notó súbitamente una violenta ola de dolor de cabeza barrerlo. Aún con su resistencia extraordinaria, Jun Xie fue no obstante incapaz de retener un visaje calmado y fue obligado a poner mala cara. El dolor de cabeza se transformó repentinamente en una ola de mareo…

Observando mediante sus ojos, parecía como si el mundo entero estuviera rotando a una velocidad increíblemente intensa. Inclusive el cielo nocturno fue convertido en una demostración dispersiva de locura. El mundo entero se había vuelto súbitamente en una existencia ilusoria e irreal…

A través de la experiencia dolorosa, Jun Xie jadeó mientras mordía con sus dientes; sangre fluyendo de sus labios. Ambos de sus ojos miraron ferozmente hacia adelante entretanto continuaba resistiendo, sin permitir que ni un sonido escape sus labios.

Vine a este mundo solo, ¡y por lo tanto también debo aceptar todo este dolor yo mismo! En este extraño mundo, solo me tengo a mi mismo para confiar en, ¡y no a otros! ¡Nunca dependeré de otros!

 ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! Utilizando todas mis habilidades asesinas, ¡forjaré un camino de sangre! ¡Aniquila los cielos! ¡Diezma las tierras! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡Matar!

 Jun Xie fue tirado a un estado de confusión, cuando de repente percibió a algo aparecer dentro de su mar de consciencia. Era una chispa de una aparentemente distante luz; no obstante, parecía que la luz estaba gradualmente moviéndose más cerca en su dirección. A medida que se acercó, también se volvió más brillante, grande y clara. Al final, se transformó en una pagoda de color arco iris luminiscente que rebosaba en esplendor. La pagoda siguió rotando en su mar de consciencia. Con cada rotación, emitía una forma brumosa de sabia brillantez.

Su cuerpo se había, desde hace mucho, vuelto entumecido, sus cuatro extremidades paralizadas, su percepción nublándose lentamente. Y a pesar de todo, Jun Xie continuó mirando ferozmente hacia adelante con ojos inyectados de sangre. Él siguió mirando, persistiendo sin parar mientras miraba de manera penetrante sobre este extraño reino, ¡con sin siquiera un parpadeo!

Después de un período de tiempo indeterminable, un frío viento pasó imprevistamente, causándole a Jun Xie sentir frío.

La noche del temprano otoño sigue efectivamente siendo fresca. Entretanto esta línea de pensamiento vino a la mente de Jun Xie, éste se volvió sorprendido mientras se daba cuenta que significaba: Ser capaz de sentir frío significa que mis sentidos funcionan de vuelta. Pero, acaso no estaba ya… Él se paró repentinamente y descubrió que estaba cubierto en sudor frío. Su ropa había sido completamente empapada en sudor al punto de ser incomoda.

Jun Xie fue inexplicablemente vencido por un sentimiento extraño de un recién nacido.

Jun Xie, quien despertó en el cuerpo de Jun Moxie, puede decir que está sustentando este cuerpo, quizás por medio de transmigrar su mente y alma a aquel. En todo caso, Jun Xie siguió siendo Jun Xie. Pero después de haber soportado el innombrable dolor previo, Jun Xie se había verdaderamente combinado con este cuerpo como uno. Jun Xie se había vuelto Jun Moxie, ¡el verdadero maestro de este cuerpo!

[TDC: ¯\_(ツ)_/¯ ]

Haciendo caso omiso al estado turbulento de su cuerpo, la primera cosa que Jun Xie hizo fue sentarse con las piernas cruzadas y cerrar sus ojos. Él empujó su percepción espiritual profundamente dentro de su mar de consciencia, mientras intentó cuidadosamente comprender algo. Jun Xie desde hace mucho se había dado cuenta que el dolor enloquecedor de antes fue la labor de la pequeña pagoda en su cuerpo. Pero, Jun Xie también concluyó que debía haber algo más que la pequeña pagoda hizo. Si no, ¿Cómo podría un simple asunto de combinar carne y alma ser acompañado por tanto dolor? Él creía firmemente que algo más debía haber pasado. Esta pequeña pagoda era la única cosa en existencia de la que Jun Xie podía depender. Por lo tanto, sin entender lo que había ocurrido, Jun Xie nunca se sentiría satisfecho.

Dentro de su mar de consciencia, Jun Xie sintió que podía ‘ver’ claramente con sus propios ojos, una exquisita pagoda resplandeciendo con la brillantez de siete colores, rotando lentamente por encima de su mar de consciencia. Jun Xie fue capaz de percibir distintivamente que cada rotación estaba sincronizada con el flujo de la sangre y qi de su cuerpo, una y otra vez, un ciclo interminable…

¿Qué está pasando aquí? Jun Xie miró con sorpresa a la pequeña pagoda. Las capacidades de este objeto habían excedido todo sentido común, causándole a Jun Xie, quien era un firme no creyente, caer en una red de confusión.

¿Me pregunto si podría acercarme para darle una mejor observación? Al mismo tiempo que Jun Xie estaba pensando esto, él se percató que la diminuta pagoda se había vuelto, lentamente, más y más grande. Después de eso, las puertas del más bajo nivel de la pagoda se abrieron bruscamente; una densa bruma blanca se lanzó hacia afuera. En ese instante, La percepción de Jun Xie se volvió absolutamente impregnada con aquella neblina blanca. La neblina blanca era tan densa que se sentía casi como si fuera sólida. Jun Xie tomó un profundo respiro y de pronto sintió una sensación extrema de tranquilidad, un confort indescriptible, donde incluso el alma se sentía impulsada al punto de querer cantar felizmente…

Jun Xie escaneó sus alrededores solo para descubrir que había, de alguna manera, llegado a la entrada misma de la pagoda. Sobre su cabeza, dos antiguos textos se revelaron a sí mismos: ¡Pagoda Hongjun!

Jun Xie se dirigió hacia adentro del lugar, solo para encontrarlo vacío, excepto la densa bruma fluyendo alrededor. De repente, la densa bruma fluyó en conjunto para formar dos líneas de caracteres: ¡Exquisita Pagoda de Nueve Capas, Primer Arte Eterno!

Luego, la blanca neblina rodó en conjunto con un sentido de urgencia, formando una tenue y borrosa formula que apareció ante la percepción de Jun Xie. Jun Xie solo tuvo tiempo suficiente para volverse sorprendido ante los incontables caracteres; símbolos y dibujos se juntaron en una espiral giratoria. Instantáneamente, él notó una vasta cantidad de información precipitándose hacía su percepción. ¡Se sintió como si un tren en exceso de velocidad hubiera embestido directamente a una pequeña choza! Y, aun así, el tren pasó volando todo el trayecto sin cambios ocurriéndole a la choza…

De pronto, Jun Xie no pudo evitar volverse mareado. Su cabeza se sentía como si estuviera a punto explotar mientras él caía al piso.

Abriendo sus ojos, se dio cuenta que seguía acostado en el mismo frío, mojado lugar de antes. En todo caso, la fórmula de cultivación claramente existe dentro de su mar de consciencia. Había también dibujos describiendo las sendas a lo largo del cuerpo humano, junto con las formas y acciones acompañantes.

“¡Arte de Desbloquear la Fortuna de los Cielos!” Jun Xie balbuceó en voz alta, sus ojos destellando agudamente, ¡mientras sus puños se apretaban a sí mismos!

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[1] ://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_Tang

[2] ://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_Song

[3] Conocimiento de cosas futuras.

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