ISSTH. Capítulo 158: Coexistir con Ji?!”

Han Bei tomó aire profundamente, una expresión de entusiasmo cruzó su rostro. Levantó su mano derecha y apareció una antigua pieza de jade con forma de media luna. Era de un color verde oscuro, casi negro, y tenía una apariencia completamente extraordinaria. No era un objeto que una persona normalmente sujetara en su mano, sino que parecía como si fuera algo que debiera estar enterrado profundamente en una tumba antigua, sin que nunca pudiera ver la luz del día. Su color parecía ser el resultado de demasiada absorción de un aura de muerte muy siniestra.

El jade de media luna salió volando y después emitió un chocante brillo intenso que cubrió todo a su alrededor. El brillo onduló mientras salía disparado hacia la grieta en la superficie del enorme caldero, entrando después en él.

“Ahí es donde están los dos últimos libros del Clásico del Tiempo!” dijo Han Bei. Voló hacia delante, seguida por Xie Jie, la mujer Li, Xu Youdao y el hombre vestido de gris.

Meng Hao fue también hacia allí. Seis rayos de luz intensa dirigidos hacia delante, acercándose cada vez más al enorme caldero. Mientras se acercaban cada vez más, sintieron una enorme presión que salía desde el caldero, la cual se iba haciendo cada vez más fuerte.

Pronto estuvieron cerca de la gigantesca grieta, la cual parecía como si formara un enorme cañón en la superficie del caldero. Se pararon en frente de la grieta. A su alrededor flotaba una niebla delgada pero que abarcaba todo. Dentro no había nada más que oscuridad.

Después de acercarse a la grieta, Xie Jie golpeó su bolsa privada. Apareció una luz verde, al solidificarse se convirtió en una bestia peluda verde. Su cuerpo se dirigió rápidamente dentro de la grieta. En el instante en el que tocó la niebla, sin embargo, dejó salir un grito miserable, mientras su cuerpo era destrozado en pedazos.

La precaución llenó los corazones de los espectadores.

“Solo alguien con un increíble Sentido Espiritual puede levantar la niebla y arreglar esta grieta”, dijo Han Bei. “Después, podremos entrar”. Miró hacia el cielo de nuevo, como si estuviera calculando algo. Después se giró y miró a Meng Hao.

No solo fue ella, la mirada de Xu Youdao cayó también sobre él. La batalla de Meng Hao con la mujer Li, junto con el intenso poder de su Sentido Espiritual, había dejado una profunda impresión en el hombre.

“Compañera Daoísta Han, debes de estar bromeando”, dijo Meng Hao, algo maleducado. “Este caldero debe de haber estado aquí desde hace innumerables años. Su aura está mucho más allá de lo ordinario. No creo que pueda siquiera tocar esa grieta”.

“Compañero Daoísta Meng, me ha malinterpretado”, dijo ella rápidamente. “Por supuesto que me doy cuenta de que este caldero no es algo que personas con nuestras bases de Cultivo puedan siquiera tocar. Tengo una valiosa reliquia familiar que puede borrar la grieta. Sin embargo, debe de ser guiada por Sentido Espiritual. Haciéndolo hará que la grieta sea reparada”. Mientras hablaba, golpeó su bolsa privada para sacar un pequeño abanico del tamaño de una mano. Solo tenía tres plumas, cada una de las cuales estaba cubierta de símbolos mágicos.

“Sólo una persona puede usar este tesoro, y su Sentido Espiritual es el más poderoso de nuestro grupo. Verdaderamente espero contar con su asistencia. Una vez que entremos, habrá otras áreas donde no se requerirá que haga usted nada. Este objeto es un abanico. Cuando su espíritu es empujado con Sentido Espiritual, lanzará un poder que superará por mucho nuestras bases de Cultivo. Es un tesoro que el Clan Han forjó específicamente para este lugar.”

Meng Hao miró calmadamente al abanico por un momento, después levantó su mano. El abanico voló hacia él. Lo examinó por un momento sin tocarlo.

Finalmente, asintió ligeramente.

Viéndole aceptar, Han Bei dejó salir un respiro de alivio. Después se apartó hacia un lado, lejos de Meng Hao, en orden de prevenir cualquier tipo de malentendido.

Su rostro estaba inexpresivo mientras lanzaba su Sentido Espiritual. Mientras emergía, Han Bei y los demás se concentraron, sintiendo el inmenso poder y comparándolo con el suyo propio. Todos se volvieron aún más cautelosos.

Meng Hao envió su Sentido Espiritual hacia el abanico para examinarlo. Con bastante seguridad, estaba marcado, unido a Han Bei. Meng Hao levantó su cabeza para mirar la grieta en el enorme caldero.

Un momento después, levantó su mano y lo empujó hacia delante. El abanico entró en llamas repentinamente. Las tres plumas empezaron a retorcerse de una forma extraña. Se empezó a crear un remolino alrededor de Meng Hao.

Mientras su mano se movia hacia delante, el remolino salió disparado hacia la niebla. Se escuchó una explosión mientras la golpeaba. La niebla empezó inmediatamente a agitarse y a bullir. Al principio parecía como si las dos fueran a cancelarse mutuamente. Sin embargo, el remolino no era lo suficientemente fuerte y empezó a desvanecerse.

“La griega puede ser eliminada, pero es algo agotador.” Meng Hao observó la niebla dentro de la grieta restaurándose a sí misma, como si fuera renaciendo. Pensó por un momento y después levantó su mano derecha y lanzó aún más Sentido Espiritual. Esta vez, usó más que antes, causando que las llamas del abanico se alzaran de una forma más sorprendente. Ahora, las llamas eran de dos colores!

Las pupilas de los espectadores se contrajeron conforme sintieron el poder del Sentido Espiritual de Meng Hao, el cual parecía doblar el suyo propio. Esto les pilló totalmente desprevendios, especialmente a Han Bei, cuyos ojos se llenaban de miedo mientras le observaba.

Parecía como si el abanico estuviera succionando el Sentido Espiritual de Meng Hao lo más rápido posible. Él procedió con cautela; si aparecía cualquier signo que indicara que estaba perdiendo el control, instantáneamente cortaría la conexión de su Sentido Espiritual con el abanico.

El remolino apareció de nuevo, aún más poderoso que la última vez. Después de un instante, la figura de Meng Hao apenas se podía ver dentro de estos vientos ululantes. Los espectadores apenas podían alcanzar a verle moviendo su mano hacia delante.

Mientras lo hacía, la primera pluma del abanico se transformó instantáneamente en cenizas, mientras que la segunda pluma se empezaba a destruir. El viento se hizo más fuerte, rugiendo con poder. Golpeó contra la niebla y, mientras lo hacía, la tercera pluma del abanico se deshizo en ardientes cenizas.

Todo el abanico acabó deshaciéndose, haciendo que el corazón de Han Bei sufriera un poco. Después, su mirada se endureció; en este punto sólo podía ocurrir o el éxito o el fracaso.

Boom!

Una enorme explosión onduló mientras un enorme remolino colisionaba con la niebla. Se consumieron mutuamente y, finalmente, apareció un hueco dentro de la niebla.

Al mismo tiempo, emergió una siniestra frialdad desde dentro del caldero, disparada a través de la niebla y cruzando por el grupo de Cultivadores.

Era como si una puerta se acabara de abrir, la cual hubiera estado cerrada durante eras. Un aura que había estado sellada por incontables años apareció, fluyendo a través de Meng Hao y los demás. Si eso fuera todo, no sería un gran problema. Sin embargo, dentro de la frialdad del Tiempo, existían recuerdos que atravesaron a las seis personas. Repentinamente, aparecieron imágenes en frente de ellos de hacía incontables eras.

Dentro de la visión se podía ver un enorme y asombroso caldero de bronce. Flotaba por encima de la tierra, bajo un cielo rojo. Asombrosos rayos descendían hacia su superficie, golpeándolo constantemente, como si desearan romperlo hasta que no quedara ni rastro.

Sin embargo, el caldero resistía, alzándose en medio del rugido de los rayos. Encima del cielo rojo, apareció un vórtice, detrás del cual apenas podía verse la imagen de otro mundo. El caldero deseaba desafiar a los Cielos y atravesar el vórtice hacia el mundo borroso de detrás.

Abajo, en el suelo, había cientos de miles de figuras. Estaban postradas en el suelo, cantando unas escrituras al mismo tiempo. El sonido de sus voces emergían unas con otras mientras resonaban. Cuando el sonido llegó a sus oídos, hizo que Meng Hao pensara en los discípulos de la Secta Tamiz Negro, sentados con las piernas cruzadas, cantando escrituras. Sonaban… similares, aunque no podía estar seguro de los detalles de lo que estaban cantando.

Repentinamente, una voz sonó desde dentro del caldero. “Es tu deseo para la bóveda Celestial reemplazar las estrellas, cubrir mis ojos con la cúpula de los Cielos, el Árbol del Mundo no capitularía, roto bajo las estrellas. Mi maestro puede estar durmiendo, pero, puede todavía existir bajo el mismo cielo que Ji?!” Los rayos siguieron cayendo constantemente desde los cielos, buscando destruir el caldero. Repentinamente, la visión se desvaneció de los ojos de todos, excepto de los de Meng Hao. Ellos intercambiaron miradas sorprendidas.

Sin embargo, Meng Hao estaba un poco más cerca del caldero, siendo el primero en encontrar la ráfaga del viento Temporal. Su visión continuó un poco más de tiempo.

Vio cómo el enorme caldero de bronce continuaba alzándose. Los rayos que caían desde el cielo rojo empezaron a emerger. Era imposible de saber cuántos rayos se congregaron para formar una gigantesca lanza. Parecía como un diente rodeado de campos de rayos que se dirigían hacia el caldero.

Se escuchó una explosión mientras el gigantesco caldero de bronce temblaba. Una enorme grieta apareció por el caldero. No siguió alzándose, en cambio, empezó a caer. Golpeó contra el suelo y después se escuchó otra voz. Parecía suspirar.

“No deseaste permitirme tomar este caldero desde este lugar. Entonces…. Yo yaceré aquí por siempre, esperando al día en el que caerás.”

Fue en este punto en el que la visión se desvaneció de los ojos de Meng Hao. Tomó aire profundamente y después levantó su cabeza para mirar al caldero. En estos momentos, la niebla y la grieta que la causaba, estaban desapareciendo.

Una mirada ansiosa apareció en el rostro de Han Bei. Sin dudar en lo más mínimo, salió disparada hacia delante, volando hacia la grieta. Sin una palabra, el resto del grupo la siguió, con sus ojos parpadeando.

Meng Hao voló también con ellos mientras se dirigían a toda velocidad hacia la grieta. Tan pronto como entró en el caldero, Meng Hao sintió que el espejo de cobre de su bolsa del Cosmos se ponía caliente.

En ese momento no tenía tiempo para examinarlo. Meng Hao entró en el caldero para encontrarse a sí mismo en medio de un mundo de rayos y truenos.

Dentro del caldero había un espacio de varias decenas de miles de metros de tamaño. Estaba lleno completamente con rayos cayendo, casi como si fueran un río. La luz creada por tantos rayos era tan cegadora como la luz del sol.

Sin embargo, no había tiempo para que el grupo observara el mundo dentro del caldero. Desde entre ellos se alzó un grito escalofriante.

La mujer Li fue la última en entrar. En el instante en el que lo hizo, un rayo descendió con una velocidad increíble. La golpeó. Ella gritó mientras su cuerpo era transformado en cenizas que salieron volando. Incluso su bolsa privada fue incinerada sin quedar nada de ella.

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5 opiniones en “ISSTH. Capítulo 158: Coexistir con Ji?!””

  1. Gracias!

    “Es tu deseo para el bóveda de los Cielos que reemplace las estrellas [..] (para la bóveda? o quizá para él, bóveda de los Cielos? Es tu deseo para él que la bóveda de los Cielos reemplace las estrellas?)

    Meng Hao entró en el caldero para encontrarse así mismo en medio de un mundo de rayos y truenos. (a sí mismo)

  2. Buen d{ia. No se si leen esto pero cuando trate de ingresar directamente en este capitulo desde el indice, me mando a la anterior pagina.
    No se si es un dato importante, pero por las dudas comento.

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