ISSTH. Capítulo 125: Esta Matriz Fue Hecha para Ella.

Ilimitada energía espiritual entró en la base de cultivo de Meng Hao. Dentro, su Segundo Pilar Dao fue haciéndose lentamente más y más sólido.

“Si la energía espiritual no estuviera constantemente filtrándose, podría formar el segundo Pilar Dao en cualquier momento!” Meng Hao suspiró.

Unos días después, abrió sus ojos brillantes. No tenía idea de cuánto revuelo había causado en el mundo exterior al salir de la tercera matriz al mismo tiempo que Wang Lihai y Song Jia.

Algunas personas estaban especulando que Meng Hao debía de ser un Elegido de alguna Secta. Aun así, no había forma de confirmar esto, lo cual aumentaba las suposiciones y rumores. La actuación de Meng Hao le convirtió de alguna forma en una sorpresa que nadie esperaba.

En medio de varias discusiones, la conclusión común alcanzada era que Wang Lihai estaba teniendo algunos problemas. Si no fuera por eso, habría salido mucho antes.

Meng Hao miró al cachorro en frente de él, una mirada cálida apareció en su rostro.

El cachorro era ahora mucho más grande. Era del tamaño más o menos de media persona, como el de un pequeño buey. Grueso, elegante, con un pelaje rojo cubriendo su robusto cuerpo, el cual parecía rebosar de un intenso poder. Cuando abría su boca, sus dientes parecían tan afilados como espadas. Sus garras eran tan gruesas como puños humanos, y parecían suficientemente afiladas como para desgarrar el cielo y la tierra. Sus ojos eran rojo carmesí, haciéndole parecer fiero hasta el extremo. Mientras estaba allí plantado, podría hacer que todo el mundo estuviera asombrado.

De hecho, ya no era por más tiempo un cachorro, se había convertido en un perro totalmente crecido, un Mastín de Sangre!

Estaba allí plantado, mirando fríamente, como si el lugar donde él estaba plantado fuera a ser invadido por los demás, si cualquiera intentara acercarse a Meng Hao, destrozaría a esa persona en pedazos.

Meng Hao miró al mastín, mientras, su expresión se hizo más cálida. En solo unos cuantos meses, había crecido desde un pequeño y modesto cachorro hasta su actual estado. Conforme habían luchado en su camino a través de las diversas matrices, habían formado una extraña relación de amistad.

Estaban unidos, cargaban hacia delante juntos, experimentaron situaciones de vida o muerte, incluso un bautismo de sangre, los dos juntos.

Como si pudiera sentir la mirada de Meng Hao, el mastín giró su cabeza y le miró. La ferocidad desapareció instantáneamente, reemplazada por felicidad. Moviendo su cola vigorosamente, corrió hacia Meng Hao, sacando su lengua y lamiendo su mano, mirándole con los ojos del cachorro.

Una sonrisa apareció en el rostro de Meng Hao. Cuando frotó el pelaje de la cabeza del mastín y vio la mirada de placer en su rostro, no pudo evitar reír.

Levantando su cabeza, Meng Hao miró hacia atrás, hacia la tercera matriz. Había allí todavía tres personas atascadas dentro. Delante, en la cuarta matriz había tres figuras borrosas. Más lejos, delante, en la quinta, había únicamente una.

Meng Hao se plantó, dando palmaditas al mastín y después dando pasos largos se dirigió, no hacia la cuarta matriz, sino hacia la brillante puerta de salida. Cuando emergió, estaba de regreso en el volcán.

Habían pasado meses durante los cuales Meng Hao no había pensado demasiado sobre el tema de su píldora. Se transformó en un rayo colorido de luz que salió disparado hacia Chu Yuyan. Ella estaba allí sentada, con los ojos cerrados, meditando. Tan pronto como llegó Meng Hao, abrió sus ojos. Sus miradas se encontraron y después Chu Yuyan miró hacia el lado. Levantó su mano y una píldora medicinal salió volando. Meng Hao la cogió. Era ni más ni menos que la quinta píldora menor.

Su rostro estaba calmado mientras ponía la píldora en su bolsa del Cosmos, después se giró y desapareció. No pasó mucho tiempo antes de que regresara. Cuando lo hizo, movió su manga y siete píldoras salieron disparadas y aterrizaron en frente de Chu Yuyan.

“Estas siete píldoras, preparadas juntas, son la Píldora de Siete Truenos,” dijo él. Le lanzó una hoja de jade que describía la fórmula de preparación. El tiempo exacto necesario para preparar la píldora, sin embargo, había sido borrado por Meng Hao.

“Quién va en primer lugar?” preguntó Chu Yuyan, mirando hacia Meng Hao, e ignorando temporalmente la fórmula de la Píldora de Siete Truenos.

“No puedo ver qué pinta tiene, pero su Divinidad de Sangre es un dragón.”

Ella pensó por un momento. “Debe de ser del Clan Li.” Después de esto, bajó la mirada y empezó a estudiar la hoja de jade.

Meng Hao estuvo en silencio por un tiempo. Después, dijo lentamente, “Tienes una única oportunidad, si fallas, no tengo suficientes ingredientes para un segundo intento.” La miró por un momento, después se giró y se transformó en un rayo de luz que desapareció en la distancia. Sus ojos brillaron. “Cuando ella termine la píldora, sin duda pensará en consumirla. Aun así, el caparazón de tortuga deja bastante claro que se tarda unos tres meses en usar las siete píldoras menores para preparar la píldora final… Ella no sabe esto, por tanto, me aseguraré de estar allí en el momento clave.” Mientras pensaba sobre esto, voló hacia el escudo brillante sobre las nieblas. Lo examinó cuidadosamente de nuevo,, después regresó disparado hacia el altar de sacrificios del Inmortal de Sangre. Sin dudarlo, re-entró en la zona de Legado.

De regreso en la amplia plataforma, el mastín reapareció instantáneamente. Ahora emitía la poderosa presión de la etapa final de Fundación Establecida, la cual no afectaba a Meng Hao en lo más mínimo. Meng Hao tomó aire profundamente. Después se cuerpo se movió rápidamente y él y el mastín volaron hacia la cuarta matriz.

Un basto e interminable desierto se extendía tan lejos como el ojo podía ver. Aun a pesar de que no había un sol abrasador visible en el cielo, un calor sofocante ondeaba a través de este mundo. Era como si todo el lugar fuera una gigante cesta de una vaporizadora, intentando cocinar todo lo que había dentro hasta que se marchitara.

Meng Hao examinó sus alrededores, su corazón se puso vigilante. Después de haber pasado por la segunda y la tercera matriz, ahora comprendía un poco mejor cómo funcionaban. Sin embargo, este desierto estaba completamente en silencio; ni una sombra se podía ver de algo que se moviera. Ninguna voz arcaica resonó con una explicación.

Meng Hao estuvo allí contemplativamente por un tiempo, después levantó su pie y dio un paso hacia delante. El mastín caminó rápidamente a su lado. Hombre y perro, juntos caminando por el desolado e inhabitado desierto. Después de haber dado unos cuantos pasos, Meng Hao miró hacia atrás, al camino que habían recorrido, notando que las huellas que había dejado detrás se habían vuelto negras.

Entonces, un Qi negro se levantó desde las huellas; la arena de alrededor empezó a emanar un sonido zumbante. Por la velocidad con la que el Qi empezaba a disiparse, parecía como si no le importara incluso acercarse a Meng Hao.

De pronto, el Qi negro empezó a transformarse en una flor de tres pétalos, los cuales tenían la apariencia de una cara demoníaca. Después desapareció.

Viendo esto, los ojos de Meng Hao se entornaron. De pronto, el mastín empezó a aullar. Mirando hacia la distancia, Meng Hao vio un enorme grupo de escorpiones marrones escabulléndose hacia él. Parecían no tener fin mientras salían disparados hacia él desde la distancia.

El mastín voló por el aire, rugiendo. Desde arriba, el cielo empezó a oscurecerse, como si el anochecer estuviera ocurriendo. Pero no era el anochecer y, si mirabas fijamente a lo que parecían ser nubes oscuras de tormenta, podrías ver de hecho, nubes de escorpiones alados, chillando a través del aire hacia Meng Hao. En un instante, le habían rodeado, embotando el cielo completamente.

“Veneno…” pensó Meng Hao. Mirando de nuevo hacia sus pisadas, vio que la arena estaba completamente negra. Se giró y movió su manga, confortó al mastín, después camino hacia los escorpiones que e aproximaban.

El mastín dejó salir un aullido amenazador, siguiendo a Meng Hao y observando a los escorpiones fríamente.

Pero tan pronto como Meng Hao se acercó a ellos, inmediatamente se hicieron hacia atrás, emitiendo chillidos y silbidos estridentes. Parecía como si no es atrevieran incluso a acercarse a Meng Hao.

Él no aminoró lo más mínimo. Caminó hacia delante, haciendo que los escorpiones se retiraran frenéticamente. Algunas veces, un escorpión no era lo suficientemente rápido, inmediatamente, un zarcillo rojo emergía desde la cima de la cabeza de Meng Hao y se clavaba en su cuerpo, desde donde se fundía en un charco de sangre negra que se filtraba por la arena.

No solo eran los escorpiones del suelo los que actuaban de este modo; los escorpiones voladores también le daban cancha y no se atrevían a acercarse. Junto con el mastín, Meng Hao caminó directamente a través de ellos.

Caminó atravesando los terrenos, rodeado por oscuridad. Parecía como si el veneno de este lugar no tuviera forma de resistir el poder del veneno que estaba dentro del cuerpo de Meng Hao y no tuviera más opción que la de dispersarse en frente de él.

Dentro de los dos ojos de Meng Hao aparecieron parpadeantes flores con la forma de unos rostros demoníacos riendo y llorando. Detrás de él, gradualmente aparecía… un Lirio de Resurrección de tres colores!

Los tres colores del Lirio de Resurrección se entrelazaban entre ellos y brillaban, haciendo imposible que ningún otro veneno existiera cerca de él.

El rostro de Meng Hao estaba inexpresivo. Después de haber caminado por un día, un sin fin de serpientes aparecieron en frente de él. Un viento agrio pasó por su rostro. Aun así, simplemente continuó caminando hacia delante, como si no lo hubiera notado. Cuando se acercó, las serpientes instantáneamente empezaron a girar y retorcerse, después dejaron salir nerviosos ruidos silbantes mientras se hacían un lado. Algunas de ellas incluso le permitieron pasar por encima de sus cuerpos directamente. Podían temblar, pero sin ofrecer resistencia. Después de que pasó por encima de ellas parecieron recobrarse un poco.

Parecía como si dentro del cuerpo de Meng Hao existiera el poder del soberano de los venenos.  Enfrentándose a este poder, cualquier otro veneno o criatura venenosa no tenía más opción que bajar su cabeza en sumisión.

En contraste a Meng Hao, Wang Lihai procedía a través del desierto con el ceño fruncido, frecuentemente consumiendo píldoras de eliminación de venenos. En los siete anteriores torneos por el Legado de las pasadas decenas de miles de años, este desierto de veneno había aparecido dos veces. Los grandes Clanes y Sectas habían tomado nota especialmente de ello. No aparecía todas las veces, debido a que las matrices de hechizo cambiaban a menudo. Pero cuando lo hacía, uno necesitaba estar completamente preparado.

Aunque todavía así, las píldoras que repelían el veneno nunca eran completamente efectivas, o eran mínimamente efectivas contra ciertos venenos. Por ejemplo, en ese momento en el que Wang Lihai se enfrentó contra una niebla gruesa de veneno.

Mirando hacia ella, su ceño se fruncía ansiosamente. Desde la primera ve que había puesto un pie fuera del Clan Wang hasta ahora, nunca había visto nada como esto. Continuó preguntándose por qué el Patriarca había insistido en que fuera él el que viniera aquí. Recordando la expresión de los ojos del hombre, debía de haber alguna razón.

“No hay forma de que yo realmente muera aquí, verdad?” sus ojos parpadearon con una fuerte luz.

Song Jia también estaba enfrentándose a la niebla venenosa de la cuarta matriz. Ella tenía un rostro bello y un rostro de otro mundo. Justo ahora, la desaprobación cubría su rostro, a parte del hecho de que un escudo ondulante suave la rodeaba, protegiéndola.

Los otros que estaban en la cuarta matriz estaban en situaciones similares. El tiempo pasó, y fueron avanzando lentamente. Incluso la arena debajo de sus pies era veneno, y sabían que si no eran cautelosos, morirían.

Se podía decir que sin las preparaciones apropiadas, la cuarta matriz era sin duda una matriz de muerte. De hecho, incluso estando preparados, los objetos que repelían veneno se fueron volviendo cada vez menos efectivos conforme más te adentrabas en el desierto. Debías de apoyarte en tu base de cultivo y en tu suerte.

Pero Meng Hao era distinto… Caminaba hacia delante atravesando la niebla de veneno, con su rostro inexpresivo. Tomaba aire, pero la niebla de veneno no hacía nada más que flotar lejos de él. De hecho, el aire era completamente limpio en un espacio de treinta metros en toda dirección.

El mastín seguía a Meng Hao entusiasmadamente. Parecía estar bastante feliz de tomar tal camino ocioso a través de esta matriz. Se abalanzó hacia delante y pisó una criatura venenosa, batiéndola para todos los lados en sus garras. Parecía estar teniendo un montón de diversión. Miró hacia Meng Hao, después siguió detrás de él.

Siete días pasaron, y Meng Hao estaba ya realmente lejos de cualquiera de los otros. En las profundidades del desierto, lentamente paró de caminar, mirando hacia delante sorprendido. Algo muy extraño acababa de aparecer en frente de él.

Allí, en medio de la espesura del desierto, había un lugar sin arena, contenía únicamente una sola flor.

Esta flor… tenía cuatro pétalos que estaban compuestos de cuatro colores. Sus hojas eran verde esmeralda, y sus pétalos tenían la apariencia de un rostro demoníaco que estaba al mismo tiempo riendo y llorando….. No era nada más y nada menos que un Lirio de Resurrección de cuatro colores.

Un Lirio de Resurrección que estaba creciendo aquí, en el desierto, en esta matriz de hechizo.

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12 opiniones en “ISSTH. Capítulo 125: Esta Matriz Fue Hecha para Ella.”

    1. No hace falta que lo jures… yo sigo varias novelas en inglés… y al final acabo buscando el capítulo siguiente directamente en chino y lo traduzco por website para enterarme de lo siguiente que va a pasar…. jajajajajajaja

  1. Solo a mí me dan ganas de tirar todo a la mierda cuando se acaba el cap? jaja xD

    Los grandes Clanes y Sectas habían todazo nota especialmente de ello. (habían tomado nota)

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