ISSTH. Capítulo 64: Una Masacre Causada por una Lanza de Plata.

Cuando la espada de madera contactó con la flecha, empezó a emitir un sonido zumbante. Fue empujada hacia atrás por la fuerza de la flecha y se estampó en la frente de Meng Hao. Salió sangre desde su boca conforme era enviado hacia atrás rodando. Mientras tanto, la flecha, con su poder ya gastado, se transformó en ceniza, que fue dispersada por el viento.

Conforme Meng Hao huía hacia atrás, golpeó su bolsa privada y sacó un Núcleo Demoníaco que engulló. Estaba quedándose sin Píldoras de Espíritu Terrenales, por lo que optó por los Núcleos Demoníacos. Sus ojos estaban inyectados en sangre, sus heridas eran severas. Esta era quizá la peor vez que había sido herido desde que se había convertido en un Cultivador.

Por suerte, la espada de madera era verdaderamente un objeto valioso y no había sido dañada en lo más mínimo. Realmente, la razón por la que Meng Hao había sido enviado volando hacia atrás, era porque su base de Cultivo no era lo suficientemente alta como para controlar completamente la espada. Si así fuera, la flecha no habría sido capaz de hacer que la espada de madera retrocediera ni una pulgada.

El cuerpo de Meng Hao estaba roto de dolor y su mente estaba un poco nublada. Pero su deseo innato de sobrevivir todavía existía. Se mordió su lengua y la usó para enfocar el dolor. Levantó su pálido rostro sin sangre y miró hacia la distancia. Actualmente se estaba acercando un hombre joven en una túnica blanca, volando en una enorme hoja verde.

Su rostro estaba calmado, sus ojos eran fríos, sin ningún rastro de arrogancia. Sin embargo, una simple mirada hacia él podía hacer que cualquiera que le mirara no le quedara ni la más minima duda de lo superior que era con respecto a los demás.

Su base de Cultivo estaba en el noveno nivel de Condensación Qi y, aún así, parecía tener solo veintidós o veintitrés años. Viéndole acercarse, Liu Daoyun, que también estaba en el noveno nivel de Condensación Qi, entrecerró sus ojos.

Instantáneamente comprendió. “A esa edad… debe de ser un Elegido de una gran Secta,” se dijo a sí mismo.

“Túnicas blancas…” Meng Hao se quitó sangre de su boca, mirando fijamente al joven de túnica blanca.

“Soy Ding Xin de la Secta Destino Violeta,” dijo serenamente. “Estoy aquí para tomar tu vida, por orden del Líder de la Secta.” Había sido enviado hacía meses hacia el Estado de Zhao para buscar a Meng Hao. Usando sus propios métodos especiales, había por fin encontrado su rastro hoy. Actualmente, había estado observando por algún tiempo, esperando para realizar su movimiento.

Él era completamente diferente de Qian Shuihen y Lu Song. Como un discípulo de la Secta Interna, era frecuentemente enviado fuera por negocios de la Secta. Era uno de los Elegidos de la Secta Destino Violeta, destinado a alcanzar la Fundación Establecida. Cuando eso ocurriera, sería un verdadero Elegido. Manejar asuntos fuera de la Secta era simplemente un entrenamiento para él.

Tenía una experiencia más vasta que la de Qian Shuihen y se había hecho un nombre por sí mismo en el Dominio Sur durante los dos últimos años. Su personalidad era fría, sus ataques implacables. De regreso en el Dominio Sur, siempre tenía en consideración la reputación de su Secta. Pero aquí en el Estado de Zhao, podía ser un poco menos contenido.

Había atacado a Meng Hao cuando él estaba en un peligro crítico, nunca hubiera imaginado que Meng Hao pudiera realmente sobrevivir a la flecha letal.

El rostro de Meng Hao estaba serio. Tres oleadas de atacantes habían aparecido hoy. Dos estaban en el octavo nivel de Condensación Qi y dos en el noveno. Basado en su base de Cultivación solamente, no podía permanecer plantado delante de ellos. Mucho más, estaba seriamente herido. La situación era muy peligrosa.

Observando a Ding Xin acercarse, los ojos de Liu Daoyun parpadearon, se sentía nervioso. Aún así, sus ojos mostraban determinación. No se rendiría.

Zhou y Xu de la Secta Corriente Serpenteante parecían dudar aún más. Si sólo tuvieran que lidiar con Liu Daoyun, entonces podrían hacerlo. Pero ahora que la Secta Destino Violeta había hecho su aparición, estaban menos convencidos.

Los ojos de Meng Hao brillaban débilmente. Su mano derecha golpeó su bolsa privada y aparecieron cinco plumas, combinándose con las cuatro debajo de sus pies, esto lo convertía en un abanico de nueve plumas. Empezó a bolar, cargándole lejos a gran velocidad.

Los ojos de Ding Xin estaban tranquilos. Movió su manga y la gigantesca hoja debajo de sus pies salió repentinamente en su persecución. Liu Daoyun se puso también en movimiento. Zhou y Xun de la Secta Corriente Serpenteante apretaron sus dientes y se unieron a la persecución.

Sun Hua no era bastante rápido y había sido forzado a bajar al suelo. Pero no deseaba darse por vencido, por lo que siguió a pie tan rápido como pudo.

Las tres oleadas de gente eran increíblemente rápidas, por lo que Meng Hao tragó otro Núcleo Demoníaco. El Qi Helado dentro de él todavía era muy fuerte, su cuerpo estaba cubierto por heridas de espada que rezumaban sangre.

Apretó su mandíbula e hizo circular su poder espiritual, entonces golpeó su bolsa privada. Una luz plateada apareció en su mano. No era otra cosa que la lanza de plata!

La visión de Liu Daoyun inmediatamente se enfocó en ella, bajando un poco la velocidad. Ding Xin, con sus ojos iluminados, así como Zhou y Xu de la Secta Corriente Serpenteante, no habían puesto nunca sus ojos en la larga lanza plateada. Pero Sun Hua, que todavía estaba corriendo por el suelo, la  había visto. Inmediatamente gritó: “Esa es la lanza de plata! Ese es el valioso regalo del Patriarca Confianza!!”

Escuchando esto, Zhou y Xu bajaron la velocidad un poco, con sus ojos brillando fieramente.

“Realmente vais todos detrás de esta lanza de plata?” dijo Meng Hao. “Entonces muy bien. Requiere un montón de poder espiritual usarla. Su verdadero poder no puede ser utilizado a menos que estés en la etapa de Fundación Establecida. Si realmente sois bastante poderosos como para usarla, entonces os invito a hacerlo!” Su rostro se retorció con una expresión de incomparable dolor, como si estuviera lanzando todo lejos de él en un intento de salvarse a sí mismo, tiró la lanza lejos, tan fuerte como pudo.

Puso todo el poder espiritual que podía reunir en su brazo y la lanzó. La lanza de plata zumbó, transformándose en un arco iris plateado conforme se perdía en la distancia, brillando tan intensamente que virtualmente forzó a los ojos de todo el mundo a seguirla.

En el instante en que salió volando, el valioso abanico de Meng Hao se transformó en un rayo de luz que salió disparado en la dirección opuesta.

Curiosamente (fuera o no su intención era complicado de decir) la lanza acabó volando en la dirección de los tres discípulos perseguidores de la Secta Viento Frío. Cuando ellos vieron la lanza de plata volando hacia ellos, se quedaron mirándola boquiabiertos sorprendidos.

Los ojos de Sun Hua estaban rojos y, con un ronco  grito, cambió de dirección, corriendo directamente hacia la lanza de plata. Un intento asesino se infló en su cara, golpeó su bolsa privada y apareció el aura de una espada. Claramente intentaba matar a cualquiera que osara apartar la lanza de él.

Lejos, detrás de él, diez o más discípulos de la Secta Corriente Serpenteante aceleraron aún más duramente.

La expresión facial de Liu Daoyun cambió conforme se debatía sobre si la lanza era real. Debido a que no estaba en la etapa de Fundación Establecida, no tenía Sentido Espiritual, por lo que le era complicado realizar un juicio sobre este hecho. Había cincuenta por ciento de posibilidad sobre eso, pero en su mente, no importaba. Simplemente no podía dejar que los discípulos de la Secta Corriente Serpenteante atacaran a sus compañeros discípulos.

Si lo hicieran, y se hablara sobre ello, sería severamente castigado cuando regresara a la Secta.

Y si la lanza era real… bueno, si abandonaba bajo estas circunstancias, su castigo sería aún más severo cuando regresara a la Secta. Sería condenado si lo hacía, condenado si no lo hacía. Apretó su mandíbula.

“Maldición!” Liu Daoyun abandonó su persecución hacia Meng Hao y fue en línea recta a por la lanza.

Zhou y Xu dudaron, observando cómo la lanza salía volando, perseguida por Sun Hua y sus compañeros discípulos de la Secta Corriente Serpenteante. Al principio, no estaban seguros de si debían de perseguir la lanza, pero cuando vieron a Liu Daoyun persiguiéndola, tomaron su decisión, saliendo disparados en la misma dirección.

Sólo Ding Xin de la Secta Destino Violeta paró, sus ojos brillando. Su tarea era acabar con Meng Hao, por lo que le daba igual si el tesoro era real o falso. Con una risa fría, sus ojos brillando, convirtió su hoja gigante en un rajo de luz prismática corriendo detrás de Meng Hao.

Dos personas, una delante y otra detrás. Uno huyendo tan rápido como podía, el otro en persecución con un objeto mágico con la ayuda de su poder del noveno nivel de Condensación Qi. Desaparecieron en el horizonte.

En cuanto a Liu Daoyun, voló rápidamente en la dirección de la lanza de plata, y parecía estar a punto de alcanzarla cuando alguien aulló desde detrás de él.

“Espíritu Trueno Celestial!”

Tan pronto como el sonido se escuchó, una nube negra se formó en el cielo encima de Liu Daoyun, con los crujidos del trueno escuchándose mientras un rayo caía hacia él.

Su rostro se oscureció. Golpeó su bolsa privada y un Qi Helado apareció y salió disparado hacia el rayo.

El rayo se disipó con un sonido de explosión, el Qi Helado continuó hasta entrar en la negra nube de tormenta. Empezó a retumbar, como si fuera a destrozarse.

“Espíritu Trueno Celestial, detonación!”

Bajo circunstancias normales, Zhou y Xu nunca harían ago así, pero con la lanza de plata en juego, y los discípulos de la Secta Corriente Serpenteante en el suelo teniendo la ventaja, no permitirían a Liu Daoyun entrar en la lucha. Ahora que habían abandonado la persecución de Meng Hao, podrían poner todo su poder combinado en juego.

Una explosión masiva reverberó conforme la nube de tormenta explotó. La fuerza de la explosión salió disparada en todas direcciones. Zhou y Xu tosieron sangre. Liu Daoyun, también herido, no estaba en una buena posición. Un brillo cristalino apareció delante de él conforme se filtraba la sangre por las comisuras de su boca.

Ese era el momento en el que la lanza de plata se estampó contra el suelo. Conforme lo hacía, los discípulos de la Secta Viento Frío estaban a punto de cogerla. Pero entonces llegó Sun Hua, con una expresión salvaje en su rostro. Detrás de él se movían en manda los discípulos del a Secta corriente Serpenteante, sus rostros radiaban ferocidad.

“Este objeto valioso pertenece a la Secta Corriente Serpenteante!” gritó Sun Hua excitado. Si él era la primera persona en poner sus manos en la lanza, podía acabar no perteneciéndole a él, pero la secta sin duda le recompensaría. Quizá podía terminar avanzando en su base de Cultivo y alcanzar el octavo nivel!

Los tres discípulos de la Secta Viento Frío estaban justo a punto de alcanzar con sus manos para coger la lanza, cuando se vieron rodeados por diez o más personas. Ellos aullaron conforme los discípulos de la Secta Corriente Serpenteante les atacaban. Podían hacer poco más que observar cómo su recompensa que hace unos momentos iba a ser suya, era tomada lejos de ellos.

“Qué descarados!” gritó Liu Daoyun, girando su cabeza para ver lo que estaba ocurriendo. Su rugido resonó e ignoró completamente a Zhou y a Xu. Ondeó su mano hacia Sun Hua y apareció el Dedo Viento Frío, disparado tan rápido como un rayo.

Considerando el nivel de la base de Cultivo de Sun Hua, simplemente no era capaz de esquivar el ataque. Su expresión facial cambió en una de salvajismo conforme apretaba sus dientes. Su única esperanza residía en el objeto valioso. Conforme el Dedo Viento Frío se aproximaba, cogió la larga lanza de plata empuñándola de una manera imponente.

“Estás derrotado!” gritó. Los ojos de Liu Daoyun se enfocaron en la lanza conforme volaba en el aire. Zhou y Xun mantuvieron la respiración.

La lanza de plata brilló conforme salió volando, realizando un bello arco de plata. El instante en el que se encontró con el Dedo Viento Frío, sonó una explosión. No fue una explosión muy fuerte. La lanza se rompió, la mayoría se convirtió en polvo, con solo unos cuantos fragmentos permaneciendo intactos.

Sun Hua se quedó boquiabierto, atónito. Esa fue la última expresión atónita que tendría por siempre, debido al Dedo Viento frío que perforó su pecho. Su cuerpo se estremeció, sonó una explosión, más fuerte que la emitida por la lanza de plata, mientras explotaba.

Liu Daoyun se quedó mirando sorprendido, al igual que Zhou y Xu. Los discípulos de la Secta Viento Frío y la Secta Corriente Serpenteante también estaban atontados.

Todo se quedó de pronto quieto, excepto por el sonido reverberante del ataque que había matado a Sun Hua.

Liu Daoyun fue el primero en moverse de nuevo. Se movió hacia delante y empezó a recoger los fragmentos restantes de plata. Zhou y Xu también se acercaron y cogieron algunas de las piezas.

“Plata… realmente es plata. Es únicamente una maldita lanza de plata!!” Los ojos de Liu Daoyun estaban rojos, parecía como si fuera a volverse loco. Levantó su cabeza hacia el cielo y dejó salir un rugido feroz. Estaba humillado y furioso. Había matado a Sun Hua; si la lanza hubiera sido un objeto valioso, no había sido un gran problema. Pero había matado a un discípulo de la Secta Interna Corriente Serpenteante por una simple lanza de plata… Esto causaría una gran conflagración entre las dos grandes Sectas.

“Meng Hao!!” Quería perseguirle, pero Meng Hao hacía tiempo que había desaparecido. Zhou y Xu estaban también furiosos. Y mientras sentían indignación hacia Meng Hao, Sun Hua había sido asesinado por Liu Daoyun. No podían dejarle ir.

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El nombre Ding Xin en Chino es 丁信 (dīng xìn) – Ding es un nombre común de familia. Xin significa “Creencia” o “Fe”

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