Capítulo 1: Escolar Meng Hao

Libro 1: Patriarca Confianza

Capítulo 1: Escolar Meng Hao

El Estado de Zhao era un muy pequeño país. Como otros pequeños países en el Continente Nanshan, era gente que admiraba al Gran Tang en las Tierras del Este, y admiraban a Chang’an. No solo el Rey portaba su admiración, todos los escolares en el Estado de Zhao lo hacían. Podían verlo como si estuvieran en la cima de la Torre de Tang en la capital, incluso más lejos.

Ese abril no fue extremadamente frío, ni cálido. Ligeros vientos recorrían las tierras, pasando desde el Clan Quiang Di en el Desierto Norte, sopando a través de las tierras del Gran Tang. Bajo  el Cielo Crepuscular, se levantó una niebla fina y con algunos remolinos alcanzó la Montaña Daquing en el Estado de Zhado, cayendo sobre un joven que estaba sentado en la cima.

Era un joven delgado, sujetando una botella hecha de una calabaza y vistiendo un traje de escolar azul limpio. Parecía tener unos dieciséis o diecisiete años. No era alto, y con piel algo morena, pero sus ojos brillaban con inteligencia. Y aún así, toda la inteligencia parecía estar escondida en su ceño fruncido. Parecía perdido.

“Fallé otra vez…” se lamentaba. Su nombre era Meng Hago, un estudiante adelantado del Condado de Yunje, que estaba a los pies de la montaña. Hace años, sus padres desaparecieron sin dejar mucho detrás. La educación era cara, y prácticamente estaba en bancarrota.

“He realizado los exámenes Imperiales tres años seguidos. En todo este tiempo, he leído libros escritos por los sabios hasta que no pude más. Posiblemente éste no sea mi camino después de todo”. Lleno de auto-desprecio, miró a la botella, poniendo sus ojos en blanco.

“Mi sueño de llegar a ser un oficial y volverme rico se van yendo más y más lejos. Debo de olvidarme de llegar a alcanzar el Gran Tang…. Soy inútil como estudiante”. Se rió amargamente. Sentando en la silenciosa cima, mirando la botella en su mano, parecía totalmente perdido. Empezó a sentir miedo. Qué haría en el futuro? Dónde podría ir??

Quizá un oficial de alto rango podría tomar interés en él, o tal vez una joven doncella. O debería de seguir realizando los exámenes año tras año??

No había respuestas a estas preguntas. Era un adolescente, y el sentimiento de sentirse perdido le devoraba como una boca gigante invisible. Se sentía realmente asustado.

Incluso los profesores en el pueblo sólo podían ganar unas pocas piezas de plata. Eso es peor que la Carpintería del Tío Wangs. Si me hubiera dado cuenta antes, podría haber aprendido algo de carpintería de él. Al menos no estaría tan  hambriento como estoy ahora. Se quedó en silencio durante un rato.

“No tengo mucha comida o dinero en casa. Le debo a Steward Zhou tres piezas de plata. Qué voy a hacer?” Levantó la cabeza y miró al cielo, grande y azul. Tan grande que no podías ver el final, muy similar a como no podía ver su futuro.

Después de un tiempo, Meng Hao sacudió su cabeza y sacó una hoja de papel de su ropa. La leyó cuidadosamente y la puso en la botella de calabaza, se plantó y la lanzó montaña abajo.

Al fondo de la montaña había un ancho río que nunca se congelaba durante el invierno, y que se decía fluía todo el camino hacia el Gran Tang.

Meng hao se plantó en lo más alto de la montaña, mirando la botella rodar lejos y más lejos hacia el río. Se quedó mirando sin pestañear. Por un momento le pareció divisar a su madre, en la felicidad de su infancia. La calabaza cargaba sus sueños, sus deseos y sus esperanzas de futuro. Quizá un día la recuperara, la abriera y leyera la nota.

“Independientemente de lo que haga, sea estudiar o trabajar, voy a seguir viviendo”. Esa era su personalidad: inteligente y determinado. Si no fuera de esa manera, no habría sido capaz de sobrevivir después de perder a sus padres.

Levantó la cabeza hacia el cielo, su mirada obstinada brillando bien dentro. Estaba apunto de bajar de la montaña.

En ese momento exacto, escuchó una delgada voz viniendo desde un cercano precipicio. El sonido parecía ser llevado por el viento, tal y como pasaba por los oídos de Meng Hao, parecía desvanecerse.

“Ayuda… Ayuda…”

Meng Hao paró un momento, en shock, entonces escuchó cuidadosamente. En cuanto se concentró, el sonido de la voz llamando por ayuda se hizo más fuerte.

“Ayuda…”

Caminó unos pocos pasos hacia llegar al filo del pico, cuando miró por encima del borde, vio una persona, situada a mitad de camino hacia abajo del precipicio, en una grieta, pálido con la cara llena de miedo y desesperación, gritaba por ayuda.

“Tú…. Tú eres Meng Hao, verdad? Ayuda, Escolar Meng! Ayúdame!” era un adolescente. Tan pronto como vio a Meng Hao, expresó su sorpresa y felicidad, habiendo encontrado de repente esperanza a su situación tan desesperada.

“Wang Youcai?” Los ojos de Meng Hao se hicieron más grandes al ver al joven. Era el hijo del Tío Wang, propietario de la carpintería en el pueblo. “Cómo has terminado ahí??”

Meng Hao miraba hacia la grieta. El precipicio era bastante profundo, y parecía imposible bajar a través de él. Al mínimo descuido acabarías cayendo en el río.

Considerando lo rápido el que río fluía, si caías, las oportunidades de morir, eran de un noventa por ciento.

“No solo estoy yo, hay otros conmigo de los pueblos cercanos” Dijo Wang Youcai efusivamente. “estamos todos atrapados aquí. Hermano Meng, vamos a no charlar, por favor, sólo ayúdanos a salir de aquí” Quizá estuvo atascado en la grieta por demasiado tiempo. Sus manos se agarraron al aire, y si no hubiera sido por sus compañeros, que le cogieron de la camiseta, se habría caído por el precipicio. Su cara se puso pálida del miedo.

Meng Hao se dio cuenta del peligro. Pero había subido a la montaña él solo hoy, y sin cuerda. Cómo podría salvar a nadie?. En ese momento se giró y se dio cuenta de que ese lado de la montaña estaba cubierto de vides de junco.

Tan frágil como estaba, le llevó dos horas encontrar una vid lo suficientemente larga. Respirando pesadamente, llevó el junco por el precipicio. Llamó a Wang y le dejó caer el junco por el precipicio.

“todavía no me has dicho cómo llegasteis ahí abajo”, dijo Meng Hao mientras bajaba la vid.

“Volando!” No fue Wang Youcai quien dijo las palabras, sino otro joven que estaba en la griega cerca de él. El chico parecía luchador e inteligente, y habló con una voz alta.

“Chorradas! Puedes volar?” se burló Meng Hao, tirando del junco poco a poco. “si puedes volar hacia ahí abajo, entonces, por qué no vuelas de regreso?”

“No escuches su sinsentido” dijo Wang Youcai, claramente preocupado de que Meng Hao no pudiera bajar la vid hacia abajo. “Fuimos capturados por una mujer voladora. Dijo que ella nos iba a llevar a una Secta para ser sirvientes”

“más chorradas?” dijo Meng Hao despectivamente. “Sólo los inmortales de las legendas pueden hacer eso. Quién se cree eso?” En los libros que había leído, había historias de gente que se volvían ricos después de encontrarse con inmortales, pero todo eran simplemente mentiras.

Justo cuando el junco iba a llegar a la grieta, Wang la cogió. Pero entonces, Meng Hao sintió de repente un viento frío por la espalda. Por la temperatura a su alrededor, parecía como si el invierno hubiera vuelto. Se estremeció, y lentamente miró hacia atrás, entonces gritó y sintió como si empezara a caer hacia el vacío, como si cayera por el precipicio.

Había visto una mujer, con una túnica plateada larga y cara pálida, permanecía allí de pié mirándole. Era imposible decir su edad. Era extremadamente bella, pero radiaba un frío que le hacía sentir a uno como si acabara de salir de una tumba.

“Algunas veces cuando encuentras determinadas cosas con ciertas cualidades, es simplemente el destino”.

Cuando la voz le alcanzó sus oídos, sintió como si sus huesos se frotaran entre sí. Esa mujer parecía poseer algún tipo de extraño poder, y cuando Meng Hao miró a sus ojos, su cuerpo entero sintió un estremecimiento frío, como si ella pudiera ver a través de él, como si nada pudiera escondérsele.

Sus palabras todavía flotaban en el aire, sacudió su manga, y de repente, un soplo de viento verdoso cogió a Meng Hao. Flotó con ella hacia abajo del precipicio, su mente estaba en blanco.

Cuando alcanzaron la gruta, la mujer movió su mano y le lanzó dentro. Entonces ella, paró de moverse, como lo hizo el viento verdoso. Wnag y sus tres amigos se escurrieron hacia atrás espantados.

La mujer permaneció allí, sin decir palabra. Entonces levantó la cabeza y vio la vid.

Meng Hao estaba tan nervioso que empezó a temblar. Permaneció plantado, mirando alrededor rápidamente. La grieta no era espaciosa, de hecho era bastante estrecha. Incluso con tan poca gente dentro, no había mucho espacio.

Sus ojos cayeron en Wang y en los otros dos jóvenes. Uno era bastante listo, el otro limpio y regordete. Los dos temblaban, parecía como si se fueran a poner a gritar de miedo en cualquier momento.

“voy corta por una persona” , dijo la mujer pálida. Ahora miró a Meng Hao en vez de la vid. “te pondré con ellos”.

“Quién eres?” preguntó Meng Hao, ocultando su miedo. Él era una persona educada y tenía una fuerte personalidad. A pesar de estar asustado, se controló y no entró en pánico.

La mujer no dijo nada. Levantó su mano derecha y la movió, y un viento verde apareció de nuevo. El viento levantó a todos los jóvenes y volaron fuera de la cueva junto a la mujer, saliendo disparados hacia el cielo. Desaparecieron, dejando atrás únicamente la Montaña Daquing. Que permaneció allí, quieta, alta, sumergiéndose en la oscuridad del crepúsculo.

La sangre desapareció de la cara de Meng Hao. Se vio a si mismo en el viento verde, cruzando el cielo. Tal y como volaba sobre el suelo, el viento soplaba en su boca, haciendo imposible el respirar. Una palabra apareció en su cabeza.

“Inmortales?” Mantuvo su respiración por el tiempo que normalmente se respira por diez veces, hasta que ya no pudo aguantar más. Entonces se desmayó.

Cuando abrió sus ojos, se encontró que habían aterrizado en una plataforma pavimentada con piedras verdes, a medio camino de una montaña. Muchas montañas ondulantes, nubes y niebla circulaban por ellas, definitivamente no era el mundo mortal. La belleza de los picos de las montañas que les rodeaban parecían muy extrañas.

Wan y los otros jóvenes se despertaron, asustados y temblando. Permanecían a la espalda de la mujer.

Parados en frente de ella había dos Cultivadores, vestidos con largas túnicas verdes. Parecían estar por los veinte años. Tenían sus ojos hundidos, con pupilas verdes que inspiraban miedo.

“Excelente trabajo, Hermana Mayor Xu”, dijo uno de los hombres, con una voz halagadora. “Has encontrado cuatro jóvenes talentos”.

“Llévalos a los Cuartos de los Sirvientes”, dijo la mujer, con su cara impasible, sin mirar a Meng Hao ni a los otros. De repente, su cuerpo entero se transformó, se transformó en un arco iris y desapareció en las montañas.

Para entonces, Meng Hao había recuperado su compostura. Permaneció plantado, entumecido, en el mismo lugar desde donde la mujer había desaparecido. Una expresión apareció en su cara que no había aparecido nunca en sus dieciséis años, su sangre hervía.

“Sirvientes?” él pensó. “si es trabajo para inmortales, debe de ser bien pagado”. Ahora que sabía que esa gente no iba a matarlos, dio un paso al frente.

“La Hermana Xu ha alcanzado el séptimo nivel de Qi Condensado”, lamentó el segundo de los cultivadores. “El Sacerdote de la Secta le prestó una Bandera de Viento a ella, lo que significa que puede volar sin estar en la fase de Fundación Establecida”. Miró arrogantemente a Meng Hao y los otros.

“Tú y tú”, dijo apuntando a Wan y al chico listo, “seguidme a los Cuartos de los Sirvientes del Sur”.

“Qué es este lugar?” Preguntó Wang, su voz y cuerpo temblando cuando el inmortal le apuntó.

“La Secta Confianza”.

El nombre de Meng Hao en la cultura china es 孟浩 (mèng hào) – Meng es un nombre de familia. Hao significa “grande” o “muchos”

El nombre de  Wang Youcai es 王有才 (wáng yǒu cái) – Wang es un nombre de familia común, Youcai significa “tener talento o habilidad”

El Estado de Zhao lleva el nombre del histórico Estado de Zhao.

El Gran Tang lleva el nombre de la histórica Dinastía Tang.

Chang’an lleva el nombre de la historia ciudad china Chang’an.

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